Vincent Van Gogh alcanzó la fama tras su muerte.

Vicent Van Gogh, pintor postimpresionista holandés, se mudó al sur de Francia, a un pueblo llamado Arles, con el sueño de formar una comunidad de artistas del pincel. 

Es en esta época cuando Van Gogh desarrolla su estilo muy característico, con colores llamativos y grandes cantidades de pintura en cada trazo.

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Pintó más de 900 obras, pero en vida no llegó a venderlas, ni tampoco alcanzó la fama. Una que otra de sus obras las intercambió por comida o bebida, pero no fue hasta su muerte que su cuñada, Johanna Van Gogh, vendió aproximadamente 192 de sus obras y logró dar a conocer su nombre y legado.

Entre las obras que la cuñada de Vincent Van Gogh vendió estuvieron los famosos Girasoles, que el pintor elaboró para decorar la habitación que le daría su amigo Paul Gauguin, quien lo fue a visitar para intercambiar ideas y sentar las bases de la comunidad de artistas al sur de Francia.

Ambos pintores comparten unas semanas, pero pronto inician sus diferencias. Entre el trastorno de bipolaridad que sufría Van Gogh y la efervescencia propia de un bar a media noche, ocurre el conocido suceso en el que Van Gogh se mutila su oreja izquierda.

A partir de este momento, Theo Van Gogh, hermano de Vincent, lo recluye en un manicomio para tratar su inestabilidad psicológica. En esta época pinta la famosa Noche Estrellada, una de las obras más famosas del mundo y que hoy día está en el Museo de Arte Moderno (MoMa) en la ciudad de New York, en Estados Unidos.

Posterior a esto, Theo Van Gogh pone a su hermano al cuidado del famoso doctor Paul Gachet, quien cuida de Vincent hasta el momento en que se quita la vida con un revólver. 

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