MADRID ( AFP ) La posibilidad de que España tenga que recurrir a ayuda externa para hacer frente a los problemas financieros de las comunidades autónomas y de los bancos es cada vez mayor, según muchos economistas, que calculan que el rescate podría costar cientos de miles de millones de euros.
Pedir ayuda a Europa o al FMI es por el momento una opción inadmisible para el gobierno del conservador Mariano Rajoy, en el poder desde diciembre.
Pero tras el anuncio del rescate público del banco Bankia, que con casi 23.500 millones de euros es el más caro de la historia del país, España se vio duramente presionada en los mercados, con un desplome de su bolsa a niveles de 2003 y la prima de riesgo en máximos históricos.
El último indicio de este viento de pánico se conoció el jueves. En el primer trimestre, los inversores sacaron de España 97.000 millones de euros -casi el 10% del PIB- para colocarlos en el extranjero, un cifra récord.
Sin embargo, Madrid niega una y otra vez que necesite ayuda exterior.
Y pese a que el propio FMI desmintió tal proyecto, "parece que España ha llegado a un punto en que ya no puede soportar su losa sola", subraya un análisis de David Mackie, economista jefe para Europa del banco JP Morgan.
En su opinión, "el gobierno español quiere que el Banco Central Europeo compre directamente su deuda soberana y que los mecanismos de ayuda europeos (...) recapitalicen directamente sus bancos".
Para calcular el coste de tal intervención se pueden utilizar dos métodos: comparar con los ejemplos precedentes (Portugal, Irlanda, Grecia) teniendo en cuenta el mayor tamaño de España -cuarta economía de la Eurozona- o analizar las necesidades de financiación del país.
España representa 12% de la economía de la zona euro, frente al 6% que suman Irlanda, Portugal y Grecia juntos. Los rescates de esos tres países costaron respectivamente 85.000 millones, 78.000 millones y 292.000 millones de euros (...) lo que hace augurar un coste aún más elevado para Madrid.
En cuanto a las necesidades de financiación del Estado, éstas son de 86.000 millones de euros brutos en 2012 (la suma debería ser similar en 2013 y 2014), de los cuales ya obtuvo la mitad en sus emisiones de deuda.
Por su parte, las comunidades autónomas deben devolver este año 36.000 millones de euros de empréstitos, a los que hay que añadir, según la prensa, 15.000 a 16.000 millones para financiar sus déficits.
Los bancos por su lado, penalizados por sus activos inmobiliarios tóxicos, necesitarían hasta 60.000 millones de euros, según el Instituto de Finanza Internacional.
Pero un eventual rescate de España debe cubrir las necesidades de varios años. Según el cálculo, sobre tres años, realizado por el banco HSBC, esto sumaría 450.000 millones de euros, 100.000 de los cuales para los bancos.
JP Morgan calcula que para cubrir las necesidades hasta 2014 se necesitan 350.000 millones de euros, de los cuales 75.000 para el sector financiero.
HSBC considera sin embargo "poco probable" la posibilidad de un rescate. "Nadie tiene ganas de ver a España llegar al punto de necesitar un paquete completo de ayuda de la troika (UE, BCE y FMI, ndlr) porque eso implicaría que la crisis de la Eurozona entró en una fase aún más preocupante". Edward Hugh, economista independiente afincado en Barcelona, es más pesimista. "Un intento de salvar a España es probable, y es probable que se produzca en julio" cuando el mecanismo europeo de estabilidad sea operativo, con una capacidad de 500.000 millones de euros.
Para él, la esperanza está en que el rescate se limite a "la recapitalización de los bancos", lo que costaría de "150.000 a 200.000 millones" de euros. La dificultad radica en que España "es demasiado grande para dejarla caer y demasiado grande para rescatarla", señala.
"Se intervendrá antes de llegar a una situación extrema, no se dejará que España caíga", subraya Jesús Castillo, especialista de Natixis para Europa del Sur.
FUENTE: Agencia AFP




