Emprendedor colombiano hornea su futuro con capacitación y "pan de calidad". Foto/EFE

EFE

Recibir un premio como "Emprendedor Joven del Año" hace cinco años le abrió un abanico de posibilidades a Juan Pablo Ángel, un técnico en panificación colombiano que con capacitación e incentivos por sus logros como microempresario ha empezado a consolidar sus panaderías.

En el barrio Guasimalito, del municipio de Bello, en el departamento de Antioquia (noroeste), empezó a edificar un negocio preparando galletas en la cocina de su casa con el conocimiento que adquirió en talleres de panadería mientras trabajaba como operario en una fábrica de confecciones de pantalones "jeans".

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"Siempre me gustó el cuento de la panadería, ser creativo y decorar", expresó a Efe Ángel, propietario de las panaderías "Castillo de Harina".

Lo que empezó con un tímido acercamiento al mundo de la panificación cuando estaba en el colegio terminó en una microempresa, que pensó "en grande" con el nombre que ideó cuando empezó las capacitaciones en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), en convenio con la Corporación Interactuar.

"Con el nombre a una empresa se condena a ser pequeña o a crecer, por eso pensé en un castillo", comentó sobre el proyecto que emprendió en 2010.

Sus compañeros en la fábrica de confección fueron sus primeros clientes con dos paquetes de galletas que dudó en ofrecer pero que se convirtieron en la entrada a la venta de otros productos como panes y tortas de cumpleaños.

Lo que Ángel horneaba en su cocina ganó aceptación y debió abrir un espacio más grande en su casa y enseñarle a algunos miembros de su familia panadería para cumplir con los pedidos, que incluso ya le hacían sus vecinos.

Como en las capacitaciones no le vendieron "la idea de seguir siendo empleado", una vez terminó sus estudios y se convirtió en técnico en panificación, puso los cimientos del primer castillo.

"Me gradué y salí a renunciar a la fábrica de confección. Me arriesgué a montar empresa", contó el colombiano, y agregó que su aventura inició "sin nada, ni vitrinas tenía. Con un incentivo que gané compré un horno y cilindro de gas", con lo que dotó un pequeño local que alquiló hace siete años.

"Con las uñas" empezó el negocio al que la gente se fue acercando, y como el pan gustó tanto, en el mismo barrio "corrió la voz en poco tiempo" y se acreditó.

No tener claros algunos procesos restó agilidad y frenó el crecimiento económico, pues "nos demoramos horas haciendo galletas".

El cambio vino al empezar su participación en el Método Base de Aceleración Empresarial (MBA), un programa desarrollado por Interactuar con el propósito de acelerar el crecimiento y consolidación de las empresas con educación financiera y capacitación gerencia.

"Todo se revolucionó", indicó Ángel, al profundizar en temáticas como estandarización de procesos, miedo al riesgo y toma de decisiones, que hicieron que "muchas cosas cambiaran tanto en la empresa como en mi mentalidad".

Amplió el primer "Castillo de Harina" y consiguió una evolución que le permitió ganar en la categoría "Emprendedor Joven del Año" en los premios Famiempresario, que le significó un impulso económico para la tecnificación de su panadería con un horno rotatorio y otra maquinaria.

"Las ventas se duplicaron", dijo el emprendedor sobre ese "proceso muy bonito" que trajo mejoría en la producción, más ventas y mayores ingresos.

De su producto destaca que busca reivindicar al pan al "hacerlo de buena calidad", al tomarse su tiempo para cumplir con la fermentación e innovar con los rellenos y la decoración: "cada cosa que aprendo, trato de mejorarla".

Actualmente tiene a su cargo a seis empleados en uno de los puntos, y hace un año abrió otra sede junto a su socio Wilfredo Posada con la idea de "formar equipo para llegar lejos" horneando un futuro con la aspiración de continuar abriendo castillos para "diversificar la panadería" trayendo conceptos de otros países.

"Quiero que la gente se encuentre con propuestas diferentes", comentó Juan Pablo Ángel, quien también proyecta tener una panificadora para llevar su pan a muchas regiones.

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