Gran Betaña Economía -  31 de diciembre 2020 - 15:28hs

Nerviosismo y esperanza en Dover con la llegada del Brexit definitivo

"¡Estaremos mejor afuera!", dice Maureen Martin antes del adiós británico a las reglas europeas, un sentimiento compartido por muchos habitantes del puerto inglés de Dover que votó mayoritariamente por el Brexit , aunque algunos no esconden su nerviosismo.

"Llevará un tiempo, pero desde un principio no tendríamos" que haber integrado la UE, continúa Maureen Martin. Preguntada por la AFP sobre lo que ocurrirá con esta histórica ruptura, la jubilada se regocija detrás de sus lentes de sol de poder finalmente "gobernarnos nosotros mismos y ser nuestros propios jefes".

A las 23H00 locales y GMT del jueves, el Brexit votado en 2016 se hará realidad para el país, que salió oficialmente de la Unión Europea el 31 de enero pero contó con un periodo de transición para amortiguar el golpe.

La firma in extremis de un acuerdo de libre comercio con la UE permitirá a las empresas británicas acceder al mercado único europeo sin cuotas ni derechos de aduanas.

Sin ese acuerdo, se hubiera podido producir cierto caos en la frontera, especialmente en Dover, principal puerto inglés en el canal de la Mancha.

No obstante, los grupos exportadores deberán rellenar declaraciones de aduanas y el gobierno británico prevé algunas perturbaciones.

Ernie Monk, también jubilado, considera que la culminación del Brexit "debería beneficiar mucho a Dover", puesto que "el flete circulará mucho más por aquí".

En tiempos normales hasta 10.000 camiones transitaban por la ciudad, por lo que, a pesar del Brexit, Monk no ve "ningún motivo" por el cual el comercio debería detenerse, prediciendo incluso que "debería aumentar, si todo va bien".

Sin embargo, su optimismo no es compartido por todos en Dover, donde el 62% de los habitantes votó a favor de salir de la UE en el referéndum de 2016.

"Estoy un poco nervioso como habitante de este lugar, porque evidentemente ya hemos tenido muchas perturbaciones aquí", afirma preocupado Kirk Hugh, que trabaja en el sector informático.

Dover experimentó la semana pasada, con el cierre de fronteras por una nueva cepa del virus aparecida en el Reino Unido, las posibles perturbaciones y colas de camiones que podría generar el Brexit.

Varios miles de camioneros quedaron completamente bloqueados en el sureste de Inglaterra durante dos días tras el cierre total de la frontera francesa, decretado tras el anuncio de la nueva variante más contagiosa.

"Mi mujer trabaja en Ashford y salir y entrar en Dover a menudo resulta una pesadilla, así que probablemente esto es lo que nos espera", lamenta Kirk, que teme "algunas semanas de transición".

De momento, los camiones circulan con cierta fluidez en Dover y los habitantes aprovecharon estos últimos días soleados del año para pasearse delante del mar.

"Creo que será muy estresante para todo el mundo, ya que se trata de una situación desconocida y la gente no sabe lo que cambiará", reconoce Aaron Kinnear en la playa, donde algunos valientes se bañan a pesar de las temperaturas invernales.

"Pero tengo la esperanza que al final seguiremos unidos y saldremos de esta, que todo irá bien. ¡Así lo espero!", agrega.

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