México ( EFE ) El filme "No quiero dormir sola", ópera prima de la mexicana Natalia Beristain, llevará al Festival de Cine de Venecia una historia "íntima y familiar" sobre la soledad y el verdadero significado de la vejez, aseguró hoy su directora.
La obra, seleccionada para participar en la sección de la Semana Internacional de la Crítica, narra "el choque entre el mundo de Dolores, una vieja alcohólica, actriz, con problemas de memoria, y Amanda, su nieta, una joven sin profesión, ni relación estable", explicó Beristain en una rueda de prensa en la capital mexicana.
Para la creadora, la trama permite adentrarse no solo en la manera en la que "esos dos mundos y esas dos soledades colisionan", sino también en la cuestión de la vejez, en la eterna pregunta de "si la edad está en la piel o en la energía del corazón".
Acompañada por las protagonistas de la cinta, Mariana Gaja y Adriana Roel, Beristain admitió sentirse "orgullosa, halagada" y algo "intimidada" por la participación de la película en el Festival de Venecia, donde competirá junto con otras seis por el premio Luigi de Laurentils, así como por un galardón del público.
Confesó que la cinta tiene "tintes autobiográficos" que le permitieron basarse en personajes y vivencias personales como "punto de partida", e indicó que el papel de Dolores, interpretado por Adriana Roel, está "muy inspirado" en su abuela.
Para la directora, el "principal gancho" del filme en el Festival, que se celebrará del 29 de agosto al 8 de septiembre, es la "bárbara" actuación de las dos protagonistas y la calidad visual que hacen de "No quiero dormir sola" un "trabajo muy atractivo".
Además, resaltó la "mirada femenina" que se desprende de la obra, fruto del trabajo "compenetrado y solidario" entre las mujeres que participaron en él, que, como explicó la actriz Mariana Gaja entre risas, eran "mayoría", tanto delante como detrás de las cámaras.
"La mujer en muy pocos años ha ido tomando el lugar que le corresponde", afirmó la directora, quien destacó que "no es solo que cada vez haya más mujeres interesadas en dirigir, sino que cada vez hay más facilidades".
Confió en que los nuevos directores, tanto hombres como mujeres, "refresquen" la industria del cine.
Para Gaja, la intérprete que está detrás de Amanda, una mujer joven que "si está sola no puede dormir" y que por ello "llena sus noches de amantes que la ayudan a pasar las horas", ésta es una película "entrañable", que habla de "cosas muy profundas e íntimas".
Explicó que una parte de la cinta se filmó en casa de su ya fallecida abuela paterna en la colonia Roma, una zona residencial y bohemia cercana al centro de la capital mexicana, que le trajo gratos recuerdos de su infancia y le hizo revivir momentos especiales.
Agradeció a Beristain que siga "apostando por los actores", pues cada vez más los guiones están escritos para "no actores", y celebró que en esta obra los personajes disfrutan de una "profundidad psicológica" que permite adentrarse en su personalidad e "ir más allá de la primera capa".
Tras precisar que el pase oficial de la obra en el Festival será el próximo 5 de septiembre, Beristain confió en que la proyección internacional de Venecia permita distribuir la cinta próximamente en algunas salas de México.



