PARíS, ( AFP ). Los ricos, bellos y famosos se dieron cita el miércoles por la noche en París en el desfile en el museo Rodin de la cadena sueca de ropa barata H&M, donde corrió el champán y se bailó hasta altas horas de la noche.
Este fue el estreno en las pasarelas de París de ese gigante de la moda, y aunque el desfile no estaba inscrito en la agenda oficial, se convirtió en una de las invitaciones más codiciadas de esta Semana de la Moda, la más larga y prestigiosa de las cuatro (Nueva York, Londres, Milán y París).
La excitación era tanto mayor cuanto que el lugar escogido para el desfile de la cadena sueca fue el emblemático Museo Rodin, donde Yves Saint Laurent presentaba sus colecciones, y que ha acogido también varias pasarelas de la lujosa casa Christian Dior.
Después de que el domingo en la ceremonia de los Oscar la actriz Helen Hunt dejara a todos boquiabiertos al afirmar que su largo vestido había sido diseñado no por Armani, Valentino, Lanvin o Dior, sino por H&M, la cadena de ropa sueca se garantizó con este desfile que se siga hablando de ella por un buen rato.
Los jardines del museo Rodin fueron transformados para la ocasión en una hermosa mansión, donde los invitados se ubicaron en la biblioteca, con estantes llenos de libros, el comedor, donde la mesa estaba puesta con fina vajilla y copas, el baño, el cuarto para los niños, decorado con alegres sábanas y juguetes, la cocina o el salón.
A la entrada, meseros esperaba con bandejas con copas de licores finos, mientras un pianista tocaba "My Way", de Frank Sinatra, a la espera del desfile, en el que participaron algunas de las modelos más cotizadas del momento, como Cara Delavigne y Arizona Muse, que eran aplaudidas por los invitados.
La colección para el otoño e invierno próximos de la tienda sueca, que se declinó sobre todo en negro y blanco, fue moderna y juvenil, con abrigos y chaquetas en lanas suaves, vestidos festivos y pantalones y shorts usados con altas botas de cuero..
Tras el desfile, las modelos se lanzaron a bailar, junto con los invitados.
Este desfile, como el de la cadena británica Topshop durante la pasada Semana de la Moda de Londres, puso de manifiesto que la brecha que existía entre cadenas de ropa barata y popular, y las casas de "prêt-a-porter", se está desdibujando.
En Londres, Topshop empezó a presentar colecciones de una línea más lujosa, Unique, en el 2005, pero esta es la primera vez que el gigante de la industria de la moda sueco desfila en una Semana de la moda. Y escogió hacerlo nada menos que en la Capital Luz, y en vísperas del esperado estreno en la casa Balenciaga de su nuevo director artístico, el neoyorquino Alexander Wang.
La cadena sueca ha creado, como lo hace Topshop, una gama más sofisticada, utilizando su experiencia para ofrecer modelos similares a los del "prêt-a porter", pero mucho más accesibles.
Así lo destacó el director del museo de la moda de París, Olivier Saillard, que se congratuló de la iniciativa del gigante sueco.
"Veo alrededor mío gente que viste ropa de una gama más sofisticada que ha lanzado H&M, y me parece muy bien. Siempre hay que congratularse de poder vestirse barato", dijo Saillard, mientras recorría con la AFP una exhibición que ha organizado el museo Galliera que él dirige, sobre la historia de la Alta Costura. que se abre el sábado en los salones del Ayuntamiento de París.
"Pero lo que me gustaría es que H&M, en vez de rodearse de diseñadores conocidos" -como hace cada año, cuando lanza una colección creada por modistas como Lagerfeld, Lanvin, Stella McCarthy o la casa Martin Margiela, pudiera acompañar, ayudar y financiar a jóvenes creadores", subrayó el experto.
Esta presencia de las marcas populares al lado de lujosas casas en las semanas de la moda de Londres y París tiene un eco en el estilo que caracteriza a la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, quien suele vestir ropa de conocidos diseñadores que mezcla con prendas o accesorios provenientes de grandes cadenas estadounidenses, como J Crew.
No es casualidad que esa marca norteamericana ha desfilado en la Semana de la moda de Nueva York, una estrategia que le ha ayudado a ganarse un espacio en el difícil mundo de la moda, y hasta en la Casa Blanca.
Y una estrategia que H&M debe de haber observado con atención, y que le ha seguramente servido para convertir su desfile de la noche del miércoles en uno de los momentos más sofisticados de la semana parisina.
Las pasarelas parisinas siguen el jueves con el estreno en la histórica casa Balenciaga de su nuevo director artístico, el neoyorquino Alexander Wang.