Aunque el actor Martin Freeman es consciente de que hay aficiones mucho más loables en las que invertir su tiempo y su dinero que la moda, también considera que preocuparse por el vestuario denota "inteligencia", por lo que cualquier hombre que demuestre interés por la ropa que lleva gana automáticamente muchos puntos a sus ojos antes incluso de conocerle.
"Me cae bien la gente a la que le gusta la ropa. Confío automáticamente en los hombres a los que les interesa la ropa, a pesar de que pueden acabar resultando ser unas personas horribles. Preocuparte por la ropa que llevas denota inteligencia... Siempre me ha gustado la moda y según me he ido haciendo mayor la cosa no ha hecho más que empeorar. Sé que hay temas mucho más importantes en el mundo. Pero, dejando a un lado la música, eso es en lo que invierto la mayor parte de mi energía en mi vida diaria. No me siento muy orgulloso de ello. Alguna gente emplea su energía en ayudar a los refugiados sirios. La mía la invierto toda en zapatos", reconoce Martin en una entrevista al suplemento Luxx del periódico The Times. La obsesión del intérprete por la ropa resulta un verdadero quebradero de cabeza para su pareja, la actriz Amanda Abbington, madre de sus hijos Grace y Joe."No puedo salir de casa a no ser que esté contento con mi aspecto. Es una enfermedad. Para Amanda resulta una pesadilla", confesó.
FUENTE: Showbiz