El perfil de Soon-Yi Previn, esposa de Woody Allen, que ha publicado este domingo la revista Vulture, del New York Magazine, ha levantado ampollas y no ha tardado en dar pie a una respuesta por parte del clan Farrow, entendido como la actriz Mia Farrow y aquellos de sus hijos -adoptivos y biológicos- que han apoyado en los últimos meses tanto a su madre como a su hermana Dylan tras el resurgir de las acusaciones realizadas por esta última contra el cineasta.
La aparición en escena de movimientos sociales como #MeToo o Time's Up, propiciados en gran parte por los artículos escritos por Ronan Farrow (hijo biológico de Mia y de Woody Allen) que destaparon las dinámicas de abusos y violaciones que se habían perpetrado durante décadas en la meca del cine, volvieron a sacar a la luz el relato de Dylan, ahora una mujer de 33 años que sigue sosteniendo que fue víctima de una agresión sexual a manos de su padre adoptivo cuando era una niña. Hasta la fecha Soon-Yi se había mantenido en un estricto segundo plano mientras la industria cinematográfica y muchas de sus estrellas le daban la espalda al premiado director, pero ahora que ha roto su silencio no ha dejado títere con cabeza.
En una serie de entrevistas concedidas en mayo, junio y julio a Daphne Merkin junto a Allen, su marido desde hace dos décadas y padre de sus dos hijas, no ha dudado en hablar del infierno que vivió tras ser adoptada -llegando a afirmar que no guarda un solo recuerdo agradable de su infancia junto a la intérprete-, o directamente de los malos tratos que habrían sufrido algunos de sus hermanos con discapacidades.
Tampoco ha evitado pronunciarse sobre el inicio de su historia de amor con Woody Allen para insistir una vez más en que se trató de una relación consentida entre dos adultos que se sentían mutuamente atraídos por el otro, física y sexualmente, aunque reconociendo que se produjo en unas circunstancias complicadas debido a que él, a quien ella nunca consideró su padrastro, era aún oficialmente el compañero sentimental de su madre.
En respuesta, tanto Ronan como Dylan -que tenían tan solo solo 4 y 6 años respectivamente cuando Soon-Yi Previn abandonó el hogar familiar tras salir a la luz su romance con el director- han recurrido a sus perfiles de Twitter para defender a su madre y expresar su indignación ante la elección de una amiga personal de los Allen para escribir la pieza. Por su parte, el periodista ha arremetido además contra la publicación que ha realizado el perfil de su hermanastra por la supuesta falta de rigor a la hora de contrastar los hechos y de incluir testimonios que contradijeran el alegato de Soon-Yi, o su decisión de no incluir la respuesta de Dylan.
"Los supervivientes de abusos merecen algo mejor", ha sentenciado Ronan, que también ha incorporado a su perfil un comunicado en nombre de sus hermanos Matthew Previn, Sascha Previn, Fletcher Previn, Daisy Previn, Isaiah y Quincy Farrow apoyando a Mia y asegurando que de pequeños únicamente recibieron cariño y comprensión en su hogar.La mencionada réplica de Dyan Farrow ha llegado a través de esa misma plataforma tal y como se reproduce a continuación:"Woody Allen abusó de mí cuando tenía siete años, como parte de un comportamiento inapropiado documentado y de tocamientos abusivos que llevaron a un juez a declarar que no había evidencias de que yo hubiera sido adiestrada [para mentir] y que no era seguro para mí estar cerca de Woody Allen.
La autora ha escrito acerca de su amistad y admiración hacia Woody Allen. La idea de permitir que una amiga de un supuesto depredador escriba un artículo partidista atacando la credibilidad de su víctima resulta asquerosa. Cuando el New York Magazine se puso en contacto conmigo, describió múltiples y obvias mentiras.
La autora incluso insinuó que mi madre me había chantajeado para que mintiera con una muñeca que ni siquiera se empezó a fabricar hasta años más tarde. Aún así, la historia incluye extraños embustes sobre mi madre al mismo tiempo que no menciona que un fiscal encontró causa probable de los abusos por parte de Woody Allen y que él estaba sometiéndose a terapia por su obsesión insana hacia mi cuerpo. Mi madre nunca me utilizó, pero sí se mantuvo a mi lado, incluso después de que Woody Allen desatara un infierno con ayuda de sus abogados, sus publicistas y sus aliados, como la autora de este artículo. Gracias a mi madre, crecí en una casa maravillosa rodeada de amor, que ella creó. Tengo un mensaje para los medios y los aliados de Woody Allen: nadie me 'está pavoneando por ahí como una víctima'. Era y sigo siendo una mujer adulta que ha realizado unas acusaciones creíbles y que no han cambiado a lo largo de dos décadas, respaldadas además por pruebas. Mi único reparo al respecto ha sido que mi madre se viera perjudicada en consecuencia, como ha sucedido ahora. Qué vergüenza, New York Magazine".
El medio ha defendido su trabajo vía Twitter alegando: "Esta es una historia sobre Soon-Yi Previn y expone su punto de vista sobre lo que sucedió en su familia. Creemos que merecía ser oída. La relación de Daphne Merkin con Woody Allen no es esconde y forma parte de la historia, del mismo modo que lo hacen las razones de Soon-Yi para hablar ahora. Esperamos que la gente saque sus propias conclusiones".
FUENTE: Showbiz

