Aunque Gary Barlow siempre ha ejercido de líder incontestable de Take That, además de ser el principal compositor de la banda, las casualidades del destino hicieron que su entonces compañero Robbie Williams, el chico rebelde y descarado del grupo, acabara gozando de una mayor popularidad entre sus fans y, en consecuencia, iniciando una exitosa trayectoria en solitario que superaría incluso a la de la formación que le catapultó al estrellato.
La partida de Robbie y la primera disolución de Take That que llegaría solo un año después, en 1996, terminaron por sumir a Gary en una fuerte depresión, como acaba de reconocer él mismo a su paso por el programa de la televisión 'Lorraine', que le llevó a desaparecer del mapa durante "nueve años" al tiempo que trataba de "matar" a esa estrella del pop cuya decadencia coincidía curiosamente con uno de los mayores períodos de gloria de su amigo pero también rival.
"Estuve nueve años sin cantar. Simplemente le di la espalda a todo mientras trataba de matar definitivamente a la estrella del pop, dejando de teñirme el pelo y librándome de toda esa ropa cara y ridícula. Necesitaba alejarme de todo eso, tanto en lo físico como en lo mental, pero también me sentía como si mi orgullo estuviera herido de muerte. Lo había perdido todo y me consideraba un auténtico perdedor, como si tuviera una gran 'L' tatuada en el cuerpo", ha reconocido en el citado espacio antes de hacer referencia directa a Robbie.
"Fue una época muy humillante, todo lo que había ocurrido lo era. Pasé de ser el único miembro de la banda que en ese momento escribía canciones a sentirme abandonado. Todo había terminado para mí pero, por otro lado, uno de mis compañeros había sido lanzado a la estratosfera", ha aseverado en tan sincera entrevista.Afortunadamente para todos, con el paso de los años Take That ha renacido parcialmente de sus cenizas -en la actualidad solo permanecen tres de sus miembros originales, aunque a lo largo de esta década Robbie ha compartido escenario con ellos en varias ocasiones- y, lo que es más importante, Gary y el citado Robbie han conseguido limar definitivamente sus asperezas para disfrutar del mejor período de su larga y compleja relación.
"Los dos diríamos en su momento que no había rivalidad alguna entre nosotros, pero claro que la había, era evidente. Pero ahora, y lo digo con total sinceridad, nos encontramos en el mejor punto de nuestra relación. Creo que nunca nos habíamos llevado tan bien, hablamos bastante e intercambios emails con frecuencia. Creo que esos tiempos tan conflictivos están enterrados en el pasado, de verdad que lo creo", ha explicado.
FUENTE: Showbiz



