La cantante y actriz Cher

Showbiz

Si hace un año era Madonna quien aparecía en la escalinata del Museo Metropolitano de Nueva York para ejecutar un llamativo espectáculo musical inspirado en la inconografía católica, ayer lunes fue otra de las grandes divas de la historia del pop, Cher, quien se encargó de hacer las delicias de todos los asistentes a la gala anual de la moda que allí se celebraba con una divertida actuación sorpresa llena de grandes éxitos y extravagantes modelitos.

La presencia de la incombustible artista sobre el escenario encajaba a la perfección con la temática del evento de este año: un homenaje a la estética "camp" un término que engloba todo aquello estridente, excéntrico y excesivo para el que Cher estuvo sin duda a la altura con una chaqueta plateada y brillante que consiguió cegar a muchos de los presentes, así como con una alborotada peluca rubia marca de la casa.

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Además de interpretar temas tan emblemáticos de su repertorio como "Believe", "Strong Enough" o "Turn Back Time", la polifacética estrella hizo un guiño a su breve participación del año pasado en la secuela cinematográfica de "Mamma Mia" cantando el pegadizo "Waterloo" de la banda sueca ABBA.

Y cuando parecía que el 'show' había terminado con su abrupta salida del escenario, Cher regresó triunfal solo unos minutos más tarde y luciendo un ajustado mono con transparencias que recordaba a aquellos de sus tiempos más gloriosos: todo ello complementado con una chaqueta de cuero negra y una nueva peluca, esta vez de un intenso color azul.

Tras dejar gratamente impresionado al público, en el que coincidieron celebridades tan diversas como la tenista Serena Williams, el artista y drag queen RuPaul, Kanye West, Kim Kardashian, Anna Wintour o Lady Gaga, la artista de 72 años volvió a tomar el micrófono para ofrecer un emotivo e improvisado discurso sobre los recuerdos que le había brindado una noche tan especial.

"No iba a decir nada esta noche, pero no he podido evitar pensar un poco en mi infancia, en los momentos más excitantes y también dramáticos de mi vida. Me ha servido para reafirmarme en mi condición de "drama queen": ¡esa soy yo! Cuando era pequeña, era pobre y disléxica, pero siempre me encantó el color, la moda más estrafalaria, estampados, telas y todo eso... Solo quiero deciros que estoy muy orgullosa y feliz de estar hoy aquí con vosotros", se sinceró antes de volver a la fiesta.

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