Miranda Lambert junto a su marido Brendan McLoughlin

Showbiz

El pasado mes de febrero, coincidiendo con la celebración del día de San Valentín, Miranda Lambert anunció por sorpresa que se había casado en secreto con un hombre llamado Brendan McLoughlin que, hasta entonces, era un completo desconocido para sus fans y el resto del mundo.

Que una estrella del country de su categoría hubiera logrado mantener su relación en secreto parecía casi imposible, pero esa hazaña cobró más sentido cuando se desveló que, en realidad, los recién casados se conocían desde hacía tan solo tres meses.

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Ahora ella ha querido explicar qué le empujó a pasar por el altar en un tiempo récord y por qué decidió hacerlo en la más estricta intimidad, sin damas de honor ni la pompa que se esperaría en el enlace de una celebridad.

"Ya he estado casada antes: celebré una boda por todo lo alto y muy pública, así que mi divorcio también lo fue", ha lamentado la intérprete en una nueva entrevista a la revista People, refiriéndose a su matrimonio con su compañero de profesión Blake Shelton.

"En ese momento comprendí que no era algo para todo el mundo. Esta es mi vida ahora; con Brendan, tomé la decisión de mantenerlo todo en la más estricta intimidad durante tanto tiempo como pudiera".

Pese a sus esfuerzos, los detalles acerca de la vida de su esposo, como por ejemplo que es padre de un niño de dos años y que acababa de romper un compromiso matrimonial poco antes de conocer a Miranda, no tardaron en salir a la luz.

"Cuando supe que iba a arrastrarle a este mundo, le dije: 'Lo siento mucho, sé que esto va a resultar una conmoción'. Pero lo está llevando como un campeón. La verdad es que lo lleva mejor que yo", ha asegurado orgullosa.

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