La presencia del príncipe Harry de Inglaterra fue sin duda uno de los grandes alicientes de la gala, celebrada ayer miércoles en Londres, en la que la revista GQ entregó sus premios anuales a los hombres, mujeres y organizaciones más destacados del año.
Y es que además de dedicar un sinfín de elogios a todos esos científicos que no han dejado de trabajar sin descanso desde que se declarara oficialmente la pandemia, hace ya un año y medio, el duque de Sussex también quiso alertar sobre los elevados riesgos que se desprenden de un proceso de inoculación marcado en gran medida por la desinformación, la confusión y los bulos difundidos por sus más firmes detractores.
El ejercicio de propaganda masiva que han desplegado los llamados 'negacionistas', y aquellos que siguen exhibiendo un gran escepticismo ante la única estrategia que ha demostrado ser efectiva a la hora de reducir las infecciones, los ingresos hospitalarios y las muertes, constituye a juicio del príncipe uno de los grandes peligros a los que se enfrenta la sociedad actual. Se trata de una dinámica de propagación de bulos y mentiras que, sin ser precisamente nueva, está sacando a relucir ahora su peor cara, ya que amenaza la salud de las personas al tiempo que genera "división" y enfrentamientos en el seno de la comunidad.
"Las familias de todo el mundo están abrumadas ante una desinformación cuya escala es masiva y que afecta tanto a los medios tradicionales como a las redes sociales. Aquellos que explotan la mentira y los miedos de la gente están creando mucha inquietud y dudas acerca de las vacunas, lo que a su vez crea división y erosiona la confianza en nuestras sociedades. Tenemos que romper esta dinámica si de verdad queremos vencer juntos al coronavirus, y a la llegada de nuevas variantes", expresó el hijo de la malograda Diana de Gales por medio de su videoconferencia.
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