Fabinho, más que un plan B para la defensa del Liverpool

AFP

Aunque la grave lesión de Virgil van Dijk aceleró las cosas, el paso de Fabinho al centro de la defensa da vueltas en la cabeza de Jürgen Klopp desde hace un tiempo y es algo más que un plan B para el Liverpool.

La marcha del croata Dejan Lovren al Zenit de San Petersburgo este verano (boreal) planteó un dilema a los dirigentes 'Reds', poco inclinados a gastar mucho en un contexto marcado por la crisis generada por el covid-19.

Publicidad

Se barajaron nombres, como los de Kalidou Koulibaly del Nápoles, o el de Dayot Upamecano del RB Leipzig.

Pero contratar a un potencial tercer titular en una demarcación que cuenta probablemente con el mejor defensa del mundo, Van Dijk, y un internacional inglés, Joe Gomez, quien ofrece buenas prestaciones, por una suma que habría sobrepasado los 50 millones de euros (casi 60 millones de dólares) no parecía muy razonable.

Publicidad

Encontrar un jugador con la suficiente experiencia y calidad para jugar con el Liverpool, pero suficientemente humilde para aceptar un papel de suplente, estaba lejos de ser fácil.

Klopp aceptó rápidamente la idea de que Fabinho sería el cuarto hombre en el centro de la defensa, tras el camerunés Joel Matip.

El técnico alemán ya le utilizó ahí en un partido de la Premier contra el Brighton (1-0) durante la temporada 2018/2019 y unos días más tarde en Múnich (0-0) en la ida de octavos de final de la Liga de Campeones. También esta temporada frente al Chelsea (2-0), antes incluso de la ausencia de Van Dijk. Resultado: tres partidos sin encajar gol.

La ausencia de larga duración del neerlandés y la acumulación de partidos en una campaña muy densa podría llevar al Liverpool a reconsiderar su decisión este invierno, pero frente a los daneses del Midtjylland, el martes, el brasileño será de la partida.

Desplazado del puesto de lateral derecho al de centrocampista defensivo durante su carrera, la polivalencia del futbolista de 27 años no está en duda, y el aprecio del vestuario de los 'Reds' tampoco.

"Dentro del 'caos organizado' que nosotros queremos, que nos gusta, es como un faro, él lo controla", le dedicó Pepijn Linders, asistente de Klopp en febrero de 2019.

"Su 'timing', su visión de juego, su calma, todo eso da una nueva dimensión a nuestro centro del campo", añadió.

Estas cualidades, que son también las de Van Dijk, las aporta también en defensa, aunque es ciertamente menos fuerte en los duelos y el juego aéreo.

La victoria en Ámsterdam contra el Ajax en la primera fecha (1-0) confirmó que esta opción era viable en el tiempo.

"Estuvo bien, pero Fabinho todavía puede jugar mejor", opinó Klopp, que señaló un aspecto donde el margen de progresión sigue siendo importante: "Joe y Fabinho tienen que acostumbrarse el uno al otro, tienen que acostumbrarse a las exigencias de comunicación verbales del puesto para ayudar al centro del campo".

"Obviamente yo no soy Virgil", reconoció Fabinho en referencia no solo a las cualidades específicas como defensor de su compañero, sino también a su papel en el terreno de juego y en el vestuario.

"El entrenador me dijo que tengo que hablar más (...) tengo que intentar hacer un poco de lo que hace Virgil a todas horas. Tengo que intentar organizar el equipo. Hablar al equipo e intentar ser un líder", declaró.

"Tácticamente, como central, todavía tengo que estar listo para los balones largos", añadió.

Pero con Fabinho, el Liverpool y sus aficionados pueden estar tranquilos.

Publicidad

Publicidad