LONDRES (AP). El primer ministro sueco Fredrik Reinfeldt insistió este jueves en que su gobierno no se involucrará en la decisión de si se debe extraditar a Estados Unidos a Julian Assange, fundador de WikiLeaks.
Assange está en Londres luchando contra la extradición a Suecia por acusaciones sobre delitos sexuales.
Sus partidarios y abogados han argumentado que si es enviado allá podría enfrentar la extradición a Estados Unidos, donde podría ser procesado y a la postre enfrentar la pena de muerte. No está claro qué acusaciones podrían presentar las autoridades estadounidenses contra Assange.
Reinfeldt señaló que la política sueca impide la extradición de personas a naciones donde podrían ser sentenciadas a la pena capital, pero agregó que serían las cortes suecas, no el gobierno, quienes decidirían al respecto.
"Nosotros debemos mantenernos alejados de esto", dijo a reporteros en Londres, donde asiste a una reunión de naciones nórdicas y bálticas. "Debemos recordar, cuando se nos pregunta sobre esto, que estamos hablando de sistemas jurídicos, no políticos".
Assange, de 39 años, es requerido por Suecia para responder a las acusaciones de violación y agresión sexual vinculadas a encuentros con dos mujeres durante un viaje a Suecia el verano pasado.
Funcionarios estadounidenses también están tratando de armar un proceso jurídico contra su organización WikiLeaks, la cual ha publicado valiosos cablegramas diplomáticos filtrados y archivos secretos de las fuerzas armadas de Estados Unidos sobre las guerras en Irak y Afganistán.
Assange está libre bajo fianza y vive bajo toque de queda en la mansión de un partidario en el este de Inglaterra.