El impacto de un avión a 710 kilómetros por hora contra un rascacielos puede causar su derrumbe, pero no garantiza que bajo los escombros, el fuego y la muerte no sobreviva, intacto, un pequeño trozo de papel.
El impacto de un avión a 710 kilómetros por hora contra un rascacielos puede causar su derrumbe, pero no garantiza que bajo los escombros, el fuego y la muerte no sobreviva, intacto, un pequeño trozo de papel.