México (EFE). Miles de hombres y mujeres trabajan día y noche en las entrañas de la megalópolis de Ciudad de México para reparar su drenaje profundo que, con más de cuatro décadas y el crecimiento desmedido de la población, es incapaz de evitar inundaciones de aguas negras.
Desde 2007 a la fecha se ha trabajado a lo largo de casi 24 kilómetros en tareas de reforzamiento, reparación de oquedades y sellado de filtraciones del drenaje profundo de la capital mexicana.
Para 2013 deberán estar rehabilitados 47,6 kilómetros, de un total de 166 kilómetros de que consta el Sistema de Drenaje Profundo, para lo cual se invertirán 1.643 millones de pesos (unos 125 millones de dólares).
"Esperamos terminar a más tardar el mes entrante para que en la próxima temporada de lluvias las nuevas obras ayuden al desahogo de las aguas residuales y pluviales de la Cuenca" del Valle de México, dijo a Efe, 50 metros bajo tierra, Fernando Martínez, un joven albañil que en 2011 se sumó al equipo de reparación de la Lumbrera L13 del Emisor Central del Sistema.
El Emisor Central es la parte medular de la red, pues se encarga de conducir fuera del Valle de México las aguas del drenaje profundo de la capital.


