MONTREAL ( AFP ). El funeral público del joven chino Lin Jun, brutalmente asesinado y descuartizado en Canadá a finales de mayo, se celebró la mañana del jueves en Montreal, en presencia del padre y la hermana del fallecido.
Lin Jun " era un hijo cariñoso, un joven agradable, diligente, sincero" y "orgullo de su familia ", recordó el sacerdote Henry Rodríguez durante un servicio cristiano inspirado en el budismo. La madre del difunto se convirtió al protestantismo la semana pasada, pero Lin Jun era budista.
" Este es un momento muy difícil para la familia de Lin Jun ", dijo.
" Un tiempo excepcionalmente difícil para la comunidad china en nuestra sociedad ", agregó.
El padre de Lin Jun rompió a llorar mientras encendía una vela colocada cerca de la urna con las cenizas de su hijo durante la celebración. Poco después, en el cementerio Notre-Dame-des-Neiges, en el centro de Montreal, el hombre dejó escapar largos quejidos.
Muy disgustada, la madre de Lin Jun, Du Zhigui, no asistió al funeral, pero estuvo presente en una conferencia de prensa durante la cual, acompañada de tres traductores voluntarios, agradeció a las instituciones, la policía canadiense y la Universidad Concordia, donde estudiaba la víctima.
También anunció la creación de una fundación en memoria de su hijo, para ayudar a los jóvenes en peligro. " Creemos que esta fundación permitirá preservar su memoria. Lin Jun, creo que estarías contento con mi decisión ", dijo.
En respuesta a una pregunta de los periodistas, De Zhigui aseguró que ella y su familia se quedarán en Montreal hasta marzo para asistir al juicio del presunto autor del crimen, el exactor porno canadiense Luka Rocco Magnotta.