Casi un año y medio después del gran terremoto de 2011, Tokio, una de las mayores metrópolis del mundo, insiste en reforzar sus barrios más vulnerables, plagados de casas de madera, ante la amenaza de un sismo en el corazón de la urbe.
Casi un año y medio después del gran terremoto de 2011, Tokio, una de las mayores metrópolis del mundo, insiste en reforzar sus barrios más vulnerables, plagados de casas de madera, ante la amenaza de un sismo en el corazón de la urbe.