BUENOS AIRES (AFP). Decenas de vecinos de la ciudad argentina de Junín, 250 km al oeste de Buenos Aires, apedrearon el domingo la comisaría local y la alcaldía y fueron repelidos con balas de goma, en una nueva noche de protestas tras la furia que desató el crimen de una adolescente baleada el sábado durante un robo.
Vecinos quemaron neumáticos frente a la sede policial mientras efectivos realizaban disparos con balas de goma desde las ventanas de la comisaría ubicada a una cuadra de donde el sábado ocurrió el crimen de Karen Campos, de 17 años, cuando el kiosco que atendía fue asaltado por un delincuente que se apoderó del dinero y le descerrajó un balazo a quemarropa en el abdomen y huyó.
Los incidentes comenzaron el sábado por la noche, poco después del crimen, cuando vecinos marcharon espontáneamente hacia la comisaría, la apedrearon y quemaron varias patrullas.
" Pedimos justicia y nos responden a balazos, esto no es democracia, les pido que hagamos justicia en paz ", dijo este domingo Walter Campos, el padre de la víctima, mientras varios vecinos mostraron ante las cámaras de televisión heridas producto de impactos de perdigones de goma.
Una periodista del canal de televisión TN cayó tendida en el suelo tras recibir un impacto en la cabeza, presuntamente de una piedra, y debió ser trasladada a un hospital.
Los vecinos se replegaron en la plaza central, ubicada a escasos metros de la comisaría, cuyo alumbrado público fue interrumpido, por lo que quedaron a oscuras mientras la policía los repelía con gases lacrimógenos.
Hubo ataques con bombas incendiarias contra la comisaría y también contra el edificio municipal en medio de un caos generalizado que se prolongó por horas.
Fuentes policiales citadas por la prensa local informaron que durante la noche se arrestó a un joven de 17 años como presunto autor del crimen, en tanto se busca a otro sujeto que actuó como su cómplice y lo ayudó a huir en una motocicleta.
Poco antes de la protesta el alcalde, Mario Meoni, había reclamado "tranquilidad" a la población y refuerzos al gobierno nacional de fuerzas federales para custodiar esta ciudad algo menos de 100.000 habitantes, enclavada en la rica pampa húmeda argentina, al admitir que esta bajo una "crisis" de seguridad.
La ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, acusó este domingo de "irresponsable" al alcalde, al considerar que "intenta manipular los incidentes ocurridos en su distrito".
Garré negó el envío de efectivos de Gendarmería Nacional, porque explicó que esa fuerza participa "en casos puntuales", con el objetivo de "contribuir a la tarea de la policía provincial", en zonas violentas de la periferia de la capital argentina.
FUENTE: Agencia AFP