Trabajadores en una planta de Volkswagen en Tennessee votaron en contra de tener una representación sindical, en un duro golpe que descarrila los esfuerzos del gremio United Auto Workers para organizarse en fábricas en el sur de Estados Unidos.
La votación de 712-626 dada a conocer el viernes sorprendió a muchos expertos laborales que esperaban un triunfo del sindicato porque Volkswagen tácitamente había respaldado el gremio e incluso permitió a los organizadores en Chatanooga hacer promoción en la planta.
Sin embargo, el sindicato enfrentó la dura oposición de políticos republicanos que habían advertido que un triunfo del gremio asustaría a otras empresas automovilísticas que pudieran venir a la región.
El senador Bob Corker, de Tennessee, fue quien más expresó su oposición; afirmó que se le había indicado que Volkswagen no construiría una nueva camioneta deportiva en Chattanooga si los obreros daban el visto bueno a la representación sindical.
Un directivo de VW en Tennessee desmintió después las aseveraciones de Corker.
Por décadas el sindicato UAW ha intentado infructuosamente tener una representación en una planta automovilística extranjera en una región que ve con recelo a los sindicatos.
La derrota aumenta ahora las dificultades para que el sindicato reclute a miembros de otra fábrica en el sur, una de las prioridades principales del presidente saliente de UAW, Bob King.
El dirigente ha declarado en anteriores ocasiones que el sindicato no tiene futuro de largo plazo si no puede organizar a los trabajadores en las plantas ubicadas en la región sur.
FUENTE: AP