UCRANIA Internacionales -  7 de marzo de 2014 - 17:20

Ucrania: el pro y el contra de sanciones a Rusia

Las amenazas hechas por gobiernos occidentales de adoptar medidas enérgicas contra Rusia por su incursión militar en Ucrania tienen un contrapeso: las complicaciones económicas y preocupaciones de que las medidas contra Moscú resulten contraproducentes para Estados Unidos y Europa.

Las sanciones enérgicas de Washington y Bruselas podrían enfriar la economía rusa de lento crecimiento y perjudicar su sector financiero, pero Moscú podría tomar represalias y confiscar bienes estadounidenses o de otros países, o bien reducir las exportaciones de gas natural a Europa, que depende en gran medida de la energía rusa.

Al declarar su decisión de no permitir que Rusia divida Ucrania, el presidente Barack Obama aplicó el jueves nuevas restricciones de visas a ciudadanos rusos y otros adversarios del gobierno de Ucrania en Kiev y autorizó penalidades financieras más amplias contra los involucrados en la intervención militar o en la sustracción de bienes del estado.

Obama puso énfasis en su resolución durante una conversación telefónica de una hora con el presidente ruso Vladimir Putin, reiterando su posición de que las acciones rusas violan la soberanía de Ucrania.

En el Capitolio, las dos cámaras del Congreso buscaron promover sanciones enérgicas contra Rusia.

Obama encomió la cooperación de Estados Unidos con la Unión Europea, que el jueves suspendió conversaciones con el gobierno de Putin sobre varios acuerdos económicos y planes de conceder a los ciudadanos rusos libertad de visas dentro del bloque de 28 naciones, pero los presidentes y primeros ministros europeos estaban divididos acerca de los planes de aplicar sanciones más enérgicas, como congelación de bienes y prohibición de viajes a funcionarios rusos.

La vacilación europea refleja la realidad de que apuntar contra los influyentes empresarios rusos o las grandes compañías rusas también podría perjudicar los intereses económicos europeos. El comercio de Estados Unidos con Rusia es menos de una décima parte del europeo.

Inversionistas rusos tienen bienes por miles de millones de dólares depositados en bancos europeos, particularmente en gran Bretaña, que protege celosamente su sector financiero y grandes exportadores como Alemania y Holanda tienen mucho más en juego que Estados Unidos en la economía de consumo rusa.

Mucho más cautelosa que Obama en el plano de las sanciones, la canciller federal alemana Angela Merkel dijo que las medidas europeas contra Rusia dependían de "cómo evolucione el proceso diplomático" y el primer ministro polaco Donald Tusk admitió que no veía entusiasmo en Europa por aplicar sanciones económicas.

En algún sentido, el debate sobre sanciones evoca la doctrina de la Guerra Fría en la que si los dos adversarios lanzaban sus armas nucleares serían aniquilados ambos.

"Es una especie de destrucción mutua garantizada", comentó Steven Pifer, exembajador de Estados Unidos en Ucrania y analista en el Instituto Brooking en Washington.

"Rusia podría decir 'Bueno, les cortaremos el suministro de gas y ustedes tendrán que comprar gas extra a un gran costo", agregó. "Perjudicaría a los europeos, pero también cortaría el mayor influjo de dinero en efectivo que llega hoy a Rusia", en referencia a las ventas de gas que representan un 60 % de las exportaciones rusas y la mitad de los ingresos del gobierno. "Por eso los rusos podrían amenazar algunas cosas, pero también tienen que considerar qué significaría para la economía rusa".

FUENTE: AP