El departamento de Estado estadounidense envió el viernes sus condolencias a los familiares del periodista de la AFP que murió en un ataque en un hotel de Kabul, y denunció los "bárbaros" ataques de los insurgentes en Afganistán.
El secretario de Estado, John Kerry, "está increíblemente apenado por la pérdida que ha tenido la AFP, y ciertamente, nuestro corazón y nuestras condolencias van a la familia de este reportero", dijo la portavoz Jen Psaki.
El reportero de la AFP en Kabul, Sardar Ahmad, su esposa y dos de sus hijos se encuentran entre las nueve víctimas mortales del ataque de cuatro jóvenes con armas en los calcetines y consiguieron burlar todas las medidas de seguridad en el hotel Serena el jueves por la noche, la víspera del año nuevo persa, o Noruz. Un tercer hijo de Ahmad está gravemente herido.
"Los reporteros salen todos los días y arriesgan sus vidas en países de todo el mundo, y este es un increíble servicio no sólo informando... lo que está ocurriendo en un país como Afganistán, sino que el hecho de que ponen sus vidas en riesgo es efectivamente encomiable", dijo Psaki en su informe diario en el departamento de Estado.
"Los autores de estos ataques han derramado inútilmente la sangre de afganos y de sus socios internacionales en momentos en que los ciudadanos están celebrando el Noruz y preparándose para votar en unas históricas elecciones", agregó.
Psaki confirmó que un ciudadano estadounidense falleció también en el atentado, el último de una serie de ataques mortales en la capital afgana.
"La naturaleza bárbara de estos eventos nos recuerda el desprecio total que los insurgentes tienen por la vida humana y su miedo al voto libre para el futuro de Afganistán", dijo Psaki.
Estados Unidos "seguirá apoyando al pueblo y al gobierno afganos en la búsqueda de un Afganistán estable, próspero y democrático donde todas las vidas sean respetadas".
FUENTE: AFP




