CHINA Internacionales -  22 de abril 2014 - 09:15hs

Tensiones de China y vecinos planean en el encuentro de Armadas del Pacífico

Pekín, 22 abr (EFE).- Unos 140 delegados de 25 fuerzas navales de Asia-Pacífico abrieron hoy en el puerto oriental chino de Qingdao un encuentro con el que buscan mayores consensos en la región, aunque sobre las reuniones planean una vez más las tensiones marítimas entre China y sus vecinos asiáticos, especialmente Japón.

El llamado Simposio Naval del Pacífico Occidental (WPNS), que pese a su nombre también reúne representantes de naciones como EE.UU., Perú, Chile, Canadá y México (como país observador), se celebra por primera vez en China, uno de los 12 fundadores de la organización.

El encuentro de dos días, que mañana culminará con un desfile de buques militares de varios países miembros, analizará incidentes protagonizados en los últimos dos años por navíos militares de la región, debatirá códigos de conducta multilaterales y ampliará la organización con la entrada de Pakistán como observador.

Sin embargo, las tensiones marítimas regionales, especialmente las que China mantiene con Japón por la soberanía de las islas Diaoyu/Senkaku, amenazan con ensombrecer las reuniones, como prueba el hecho de que el país anfitrión advirtiera ya en la víspera que no celebraría encuentros bilaterales con la delegación japonesa.

El portavoz de la Fuerza Naval china, Liang Yang, señaló que el almirante Wu Shengli, cabeza de la delegación anfitriona, se encontrará con representantes de otros países pero no con los de Japón "en vista de las erróneas acciones y declaraciones de los líderes nipones".

Aunque Liang no entró en detalles, la crítica alude al enquistado conflicto de las Diaoyu/Senkaku, que ha paralizado todo tipo de encuentros oficiales entre ambos países desde que hace dos años Japón nacionalizara tres islotes reclamados por China.

A las tensiones marítimas se unen rencillas históricas, por las acusaciones chinas de que el Gobierno japonés no muestra arrepentimiento por la invasión que China y otras naciones de Asia Oriental sufrieron en la Segunda Guerra Mundial.

En los últimos días, el primer ministro nipón, Shinzo Abe, y otros políticos nipones han protagonizado varios homenajes al santuario tokiota de Yasukuni, en el que se recuerda, entre otros, a 14 criminales de guerra durante la invasión japonesa de China y otros países de Asia, lo que fue condenado por Pekín.

Esas tensiones históricas son el origen de un reciente conflicto empresarial que ha culminado con la retención, desde hace tres días, de un buque japonés de la naviera Mitsui OSK Lines, como sanción por el impago de deudas relacionadas con el conflicto bélico de hace 70 años.

Mitsui había sido condenada en 2007 a pagar una indemnización por la confiscación de buques chinos en 1936, y tras siete años de impago el tribunal marítimo de Shanghái ha tomado esta decisión, por lo que el buque está retenido en la costa china desde el pasado sábado, 19 de abril.

En medio de estos conflictos, Japón no participará en el desfile de mañana, que además conmemora el 65 aniversario de la Armada china y en el que Estados Unidos también rechazó enviar buques, por solidaridad con su tradicional aliado en Asia Oriental.

Por ahora se ha confirmado la presencia de navíos de Bangladesh, Pakistán, Singapur, Indonesia, India, Malasia y Brunei en el desfile, una participación menor que en otras ediciones del WPNS.

La organización fue creada por iniciativa de Estados Unidos en 1987 y también cuenta entre sus miembros a las Armadas de países como Australia, Francia, Indonesia, Japón, Malasia, Corea del Sur, Rusia, Filipinas y Vietnam, estos últimos países también enfrentados a China por reclamaciones marítimas.

En esta nota: