El presidente Barack Obama llegó el domingo a Afganistán para una visita sorpresa y afirmó que Washington mantendrá una presencia militar limitada en este país aun después de que concluya su campaña de combate a fines de año y llegue a su fin la guerra más larga librada por Estados Unidos.
"Persistirá el compromiso de Estados Unidos con el pueblo de Afganistán", expresó el mandatario estadounidense.
En un discurso ante militares norteamericanos en un hangar en la extensa Base Aérea Bagram, Obama declaró que la guerra ha alcanzado un punto crucial porque las fuerzas afganas han asumido la responsabilidad principal de la seguridad del país.
Sin embargo, aunque en los próximos meses saldrán muchos de los 38.800 efectivos estadounidenses que están en Afganistán, Obama dijo que la continuidad de la presencia militar ayudará a proteger los avances logrados durante los casi 13 años de lucha.
"Después de todos los sacrificios que hemos hecho queremos preservar los avances que ustedes contribuyeron a ganar y vamos a garantizar que Afganistán jamás pueda ser utilizado de nuevo para lanzar un ataque terrorista contra nuestro país", declaró Obama.
Al menos 2.181 militares estadounidenses han fallecido en casi 13 años de guerra en Afganistán y miles más han resultado heridos.
El presidente se mostró optimista de que el gobierno afgano suscriba pronto un acuerdo bilateral de seguridad mediante el cual Estados unidos pueda mantener un contingente reducido en el país para que adiestre a los afganos y efectúe operaciones antiterroristas.
Obama considera mantener una fuerza de 10.000 soldados en Afganistán y señaló que en breve dará a conocer su decisión. El mandatario podría hacer su anuncio el miércoles cuando pronuncie el discurso de la ceremonia de graduación en la Academia Militar de Estados Unidos en West Point, Nueva York.
Obama llegó durante la noche a la Base Aérea Bagram, la principal instalación militar de Estados Unidos en Afganistán, para su primera visita a esta zona de guerra desde 2012. El mandatario pasó casi cuatro horas en la base y no viajó a Kabul, la capital, para reunirse con el presidente Hamid Karzai, que tiene una personalidad difícil y una convulsa relación con la Casa Blanca.
En su lugar, Obama deseó mantener la atención de su visita en los soldados que estarán en servicio en los últimos meses de esta guerra, según funcionarios. La visita de Obama coincide con el Día de los Caídos en Guerra de Estados Unidos.
La Casa Blanca descartó una reunión entre Obama y el mandatario saliente afgano para que no se considere ese posible encuentro una intromisión en la política afgana.
En palabras ante los efectivos estadounidenses, Obama declaró: "Para muchos de ustedes este será su última vez en Afganistán". La declaración suscitó aplausos. "La guerra de Estados Unidos en Afganistán llegará a un final responsable", agregó.




