La ex legisladora Gabby Giffords pasó parte del cuarto aniversario de la balacera que la dejó gravemente herida reuniéndose con el presidente Barack Obama, mientras su ciudad en Arizona hizo una pausa para recordar la tragedia en la que murieron seis personas y 13 quedaron heridas.
Se hicieron tañer las campanas en 19 ocasiones el jueves por la mañana para honrar a las víctimas del tiroteo en Tucson ocurrido durante un evento político del que Giffords era anfitriona.
La ex legisladora por el estado no asistió al evento del jueves, pero se reunió con Obama durante la visita del mandatario a Phoenix.
"Hoy hace cuatro años, Gabby y otros maravillosos habitantes de Arizona fueron baleados frente a un supermercado en Tucson. Es un día duro para mucha gente; los mantenemos en nuestros pensamientos y oraciones", afirmó Obama.
"Ella es una heroína y es una gran habitante de Arizona. Estoy realmente orgulloso de ella", agregó.
La ceremonia en Tucson se llevó a cabo a las 10:10 a.m. del jueves e incluyó el tañido de las campanas. El alcalde Jonathan Rothschild también llevó a cabo otra ceremonia en una estación de bomberos en el centro, en la cual también se hicieron repicar campanas.
"Creo que es importante que nunca olvidemos lo que ocurrió porque hay muchas lecciones que pueden aprenderse de lo sucedido", dijo Ron Barber, ex representante por Arizona, que resultó herido en la balacera y asistió a la ceremonia.
Giffords no asistió ni participó en ningún evento público, pero colocó mensajes en su cuenta oficial de Twitter.
"Desde que fui baleada hoy hace cuatro años, ha sido ir paso a paso. El progreso ha llegado a través del trabajo duro", escribió Giffords. "Hoy, recuerdo, y doy un paso más. Tenemos que seguir adelante".
Peter Rhee, director del área de traumatismos en el Centro Médico de la Universidad de Arizona, es el médico al que se acredita haber salvado la vida de Giffords y de otros de los agredidos.
De pie frente al hospital el jueves, Rhee dijo que ese día cambió su vida y que suele pensar en él con frecuencia. Sin embargo, indicó que a partir de la tragedia surgieron muchas cosas positivas.
"La discusión sobre el control de armas se encuentra mucho más arriba a nivel nacional. Simplemente no podemos seguir así", afirmó.
El tiroteo del 8 de enero de 2011 sacudió a Tucson, una ciudad que se considera muy unida a pesar de que tiene medio millón de habitantes. Entre los muertos estaba Christina-Taylor Green, de 9 años, cuyo rostro adorna muchos de los mensajes conmemorativos que fueron dejados en el sitio de la balacera y en el hospital. El juez federal de distrito John Roll y Gabe Zimmerman, asesor de Giffords, también fueron asesinados.
Jared Loughner fue sentenciado a cadena perpetua por la balacera.
Giffords aún tiene problemas para hablar y caminar a consecuencia de la herida que sufrió en la cabeza. Se ha convertido en el rostro de la lucha por el control de armas y fundó el grupo Estadounidenses por Soluciones Responsables junto con su esposo, el astronauta retirado Mark Kelly.
FUENTE: Associated Press




