Cuando faltaban apenas 48 horas para que se cumpla el plazo para que Teherán alcance un acuerdo con seis potencias mundiales, las negociaciones sobre el programa nuclear iraní entraron en su recta final y el canciller iraní se aprestaba a viajar a su país el domingo para consultas antes de regresar a las negociaciones.
El secretario de estado norteamericano, John Kerry, se reunió en Viena con el canciller iraní Mohamad Yavad Zarif en su tercer encuentro desde el sábado.
La prensa iraní dijo que el viaje del canciller iraní estaba planeado de antemano, pero el hecho de que viaje tan cerca de la fecha del plazo refleja su necesidad de recibir instrucciones acerca de cómo proceder en cuestiones en que sigue habiendo profundo desacuerdo, entre ellas cuánto acceso deberá dar Teherán a los expertos de Naciones Unidas que vigilen el cumplimiento de cualquier acuerdo.
Estados Unidos insiste en un mayor acceso al que Irán está dispuesto a aceptar. Debido a esta y otras diferencias, algunos políticos europeos admitieron que las conversaciones podrían extenderse más allá del plazo hasta principios de julio.
El objetivo de las reuniones de Irán con Estados Unidos, Gran Bretaña, China, Francia, Alemania y Rusia es alcanzar un acuerdo que limite la capacidad de Teherán para fabricar armas nucleares, a cambio de un alivio de las sanciones internacionales.
Varios diplomáticos dijeron el sábado que Irán estaba considerando un plan respaldado por Estados Unidos para que Teherán venda su uranio enriquecido a otro país como combustible para reactores, un paso que resolvería uno de los varios aspectos en disputa.
"Si se necesitan unos pocos días más, los aceptaremos", afirmó Federica Mogherini, responsable de relaciones exteriores y seguridad de la Unión Europea. Cuando se le preguntó sobre las posibilidad de un acuerdo, respondió: "Será difícil.., pero no imposible".
El ministro alemán de relaciones exteriores Frank-Walter Steinmeier, mientras tanto, dijo a la prensa alemana que el 30 de junio podría tener "más de 24 horas" si no se convenía un acuerdo para la medianoche. "Estoy convencido de que si no hay acuerdo todos saldrán perdiendo", comentó. "Irán seguirá aislado. La consecuencia dramática sería una nueva carrera armamentista en una región ya sacudida por conflictos".
Ambas partes reconocen que hay margen hasta el 9 de julio. Como parte del acuerdo con el Congreso de Estados Unidos, los legisladores estadounidenses tienen 30 días para revisar el acuerdo antes de suspender las sanciones congresuales, pero un aplazamiento más allá de esa fecha duplicaría el período de revisión a 60 días, dando más tiempo a los críticos iraníes y estadounidenses para oponerse al acuerdo.




