El hijo del difunto dictador Ferdinand Marcos dijo el miércoles que a los filipinos ya no les interesan las violaciones a los derechos humanos cometidas por el régimen de su padre, a lo cual activistas furiosos respondieron que quiere que la gente olvide la dictadura, derrocada por una revuelta popular hace 29 años.
El senador Ferdinand "Bongbong" Marcos Jr., quien hace dos días anunció que aspira a la vicepresidencia en las elecciones de 2016, dijo que a los filipinos últimamente les preocupan más sus ingresos, el delito y otros problemas cotidianos.
La expresidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Loretta Ann Rosales, presa y torturada durante la dictadura, sostuvo que Marcos hijo quiere hacer olvidar una ley de 2013 que reconoce y compensa a las víctimas de violaciones de los derechos humanos durante el régimen de su padre, que duró 14 años.
En un foro el miércoles, el senador de 58 años reconoció que hay muchas denuncias por violaciones a los derechos humanos bajo el régimen de su padre, pero que a los filipinos "no les interesa eso".
"Les preocupan sus vidas hoy", dijo. "Queremos respuestas. ¿Por qué hay drogas en nuestras calles? ¿Por qué aumenta la criminalidad de manera tan alarmante? ¿Por qué está en la miseria nuestro sector educativo? ¿Por qué no se distribuye la riqueza? ¿Por qué el gobierno no hace nada al respecto? ¿Por qué no hay desarrollo de la infraestructura? ¿Por qué no hay desarrollo de la agricultura? Esto es lo que preocupa a la gente".
Aseguró que el apellido Marcos no será un lastre en su campaña electoral.
Marcos padre declaró la ley marcial en 1972, un año antes del fin de su presidencia. Clausuró el Congreso, mandó arrestar a opositores y activistas de izquierda y gobernó por decreto hasta que una insurrección mandó a su familia al exilio en 1986.
Acusado de acumular y ocultar cientos de millones de dólares en bancos suizos, negó haber cometido delito alguno antes de morir en Hawaii tres años después. Con el tiempo, se permitió a su esposa Imelda y sus tres hijos regresar a Filipinas.
Una corte de Hawaii declaró a Marcos padre culpable de violaciones a los derechos humanos y otorgó 2.000 millones de dólares de su herencia para compensar a más de 9.000 filipinos que lo demandaron por torturas, encarcelamiento, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones.




