Periodista francesa es amenazada y difamada en diarios chinos por un artículo. Foto/AFP

EFE

La corresponsal francesa en China de L'Obs, Ursula Gauthier, ha sido objeto de dos artículos difamatorios en diarios oficiales del país y de amenazas vertidas contra ella en las páginas web de esos medios, así como en otras, tras haber publicado un reportaje sobre la reacción de Pekín a los atentados de París.

Según un comunicado divulgado este domingo por la Asociación de Corresponsales de China (FCCC, en sus siglas en inglés), primero fue un editorial del diario oficial Global Times, propiedad del Partido Comunista (PCCh), el que difamó a Gauthier por un texto que publicó el 18 de noviembre en la revista francesa para la que trabaja.

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Gauthier se refería en su artículo a la respuesta de Pekín a los atentados de París y a la situación en la región noroccidental de Xinjiang (noroeste), hogar de la minoría musulmana uigur, después de que el Gobierno chino pidiera a la comunidad internacional que reconociera que China también padece problemas de terrorismo.

Algunas citas que le atribuían a Gauthier "ni siquiera son mías", dice a Efe la corresponsal, que trabaja en China desde hace seis años y nunca había se había enfrentado a una situación así.

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El periódico China Daily, también oficial, se hizo eco después del editorial del Global Times y añadió comentarios como que, en opinión de la corresponsal, "sólo los civiles asesinados por terroristas en Occidente merecen simpatía".

Además, el Global Times permitió que se publicaran miles de ataques de un estilo muy agresivo contra la periodista, incluso amenazas de muerte, en la sección de comentarios de la web, a lo que se sumó una campaña difamatoria en varias páginas ligadas al Ejército donde llegan a aparecer su nombre, fotografía y dirección.

Gauthier fue convocada por el Ministerio de Asuntos Exteriores chino para que admitiera los errores de su artículo, a lo que la corresponsal dice a Efe que se negó.

Xinjiang es foco de tensiones entre los uigures y las autoridades, de las que China culpa a grupos terroristas como el Movimiento del Turkestán Oriental (ETIM), mientras algunos expertos cuestionan que éste exista y uigures en el exilio las atribuyen a la represión que su comunidad padece por parte del régimen chino.

El artículo de Gauthier hace referencia a asuntos como ese, algo muy frecuente en la prensa occidental.

La Asociación de corresponsales china condena "los intentos de intimidación" hacia la periodista, a quien las autoridades no han querido de momento renovar su tarjeta de prensa (obligatorio a finales de año e imprescindible para ejercer en el país) y dice a Efe que lo ocurrido "es una prueba" y un mensaje a los corresponsales en China.

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