Una "gran proporción" de médicos de algunos estados miembros de la Unión Europea (UE) consideran que la homosexualidad es una enfermedad y que la transexualidad es un trastorno mental.
Así lo considera el último informe que acaba de publicar la Agencia Europea de los Derechos Fundamentales (FRA), que identifica a Bulgaria, Hungría, Italia, Letonia, Polonia, Rumanía y Eslovaquia como los países en los que un mayor número de facultativos tienen esta concepción errónea.
" Algunos médicos siguen considerando erróneamente que la homosexualidad constituye una enfermedad ", afirmó en un comunicado el director de la FRA, Michael O'Flaherty.
Esta visión negativa respecto a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) en la sociedad entre grupos profesionales, como médicos, y responsables políticos "obstaculiza los esfuerzos por frenar la discriminación y contrarrestar los delitos motivados por los prejuicios", argumenta el estudio.
El informe se basa en entrevistas realizadas en 2013 a más de 1.000 funcionarios públicos y profesionales de las fuerzas de seguridad, del ámbito educativo y de la sanidad en 19 Estados miembros.
Muchos profesionales de la salud "no son conscientes" de los problemas de salud específicos que las personas del colectivo LGBT pueden afrontar.
Y esa "falta de conciencia" suele estar relacionada con la "discriminación" que las personas LGBT encuentran en la asistencia sanitaria, según argumenta el estudio.
" La UE y los Estados miembros subestiman la necesidad de capacitar a los funcionarios públicos para actuar de acuerdo con la obligación de proporcionar un servicio de alta calidad y de ayudar a poner fin al sufrimiento que experimentan muchas personas del colectivo LGBT ", explicó O'Flaherty.
Además, las personas encuestadas también indicaron que esa falta de información y formación sobre sus necesidades les impide contribuir a contrarrestar la discriminación a la que se enfrenta este colectivo de manera continuada.
" Las personas LGBT tienen el mismo derecho a la educación, a la sanidad y a la igualdad de trato que cualquier otra persona. También tienen derecho a vivir su vida con dignidad, sin temor y sin discriminación ", afirmó O'Flaherty.
El informe también reconoce el impacto positivo de las iniciativas de la UE, pero insta a realizar más campañas de sensibilización y potenciar la formación profesional sobre las necesidades del colectivo LGTB.
Así como ayudar a que los colegios sean lugares más seguros y acogedores para las personas LGBT y garantizar la correcta aplicación de las leyes que protegen contra los delitos motivados por prejuicios.
Estas conclusiones complementan los resultados de la encuesta LGBT a escala de la UE efectuada por la FRA en 2013, donde manifestó el miedo y la discriminación que sufren a gran escala las personas LGBT en toda la UE.