Parlamento griego debate acuerdo del nombre Macedonia en ambiente de tensión. Foto/AFP

EFE

El Parlamento heleno comenzó este miércoles el debate sobre el controvertido acuerdo para cambiar el nombre de la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM) a Macedonia del Norte, que ha causado un terremoto político y social en el país.

La votación, que constituye el último paso de un proceso de difíciles negociaciones que concluyeron con el acuerdo firmado en junio pasado a orillas del lago Prespa y que pone fin a un contencioso que duró 27 años, está prevista para la madrugada del viernes.

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Sin embargo, esto podría retrasarse si el principal partido de la oposición, la conservadora Nueva Democracia, decidiese cumplir su amenaza de presentar una moción de censura contra el Gobierno de Alexis Tsipras, una maniobra que está en el aire y que podría suspender el debate por unos días.

"Nueva Democracia hará todo lo que esté a su alcance para cancelar el acuerdo de Prespa en el Parlamento", dijo el líder del partido, Kyriakos Mitsotakis, el martes por la noche durante una visita a Salónica, la capital de la región griega de Macedonia.

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En cualquier caso, una eventual moción de censura tendría en principio más peso como mensaje simbólico hacia los votantes nacionalistas que un efecto real, pues hace tan solo una semana Tsipras obtuvo el respaldo del Parlamento en una cuestión de confianza.

El primer ministro recibió entonces el apoyo de la mayoría absoluta de la Cámara con 151 votos, después de que se rompiese la coalición con su hasta entonces socio de Gobierno, los nacionalistas Griegos Independientes (ANEL).

Este divorcio fue la primera gran sacudida producida por el terremoto del acuerdo, que siguió con la desintegración del grupo parlamentario del partido centrista To Potami y la expulsión de varios diputados de sus partidos por haberse pronunciado a favor de su ratificación.

Al comienzo del debate de hoy, Nueva Democracia y Movimiento del Cambio (Kinal) -una alianza de partidos socialdemócratas y centristas- exigieron retrasar el debate hasta que el Gobierno presente el texto definitivo de la Constitución del país vecino, cuya revisión fue aprobada el pasado día 11 como parte del proceso de ratificación.

Además, la crispación continuó cuando el partido neonazi Amanecer Dorado y ANEL presentaron sendas mociones de inconstitucionalidad del acuerdo, aunque ambas fueron rechazadas por las demás fuerzas parlamentarias.

Los nacionalistas griegos se oponen a cualquier mención del término Macedonia en el nombre y gentilicio del país vecino, porque lo consideran un concepto exclusivo de la cultura helénica.

Para Nueva Democracia el problema no parece estar tanto en el término sino en lo que, a su juicio, conlleva el acuerdo: el reconocimiento de una etnia y una lengua macedonias, lo que, sostienen, no elimina posibles pretensiones territoriales sobre la región homónima en el norte de Grecia.

El rechazo entre la población también es amplio, pues se sitúa alrededor del 65 %, según las encuestas recientes.

El pasado domingo tuvo lugar frente al Parlamento una manifestación multitudinaria (60.000 participantes según la Policía, 600.000 según los organizadores), que contó con el apoyo de Nueva Democracia y de la todopoderosa Iglesia Ortodoxa, para denunciar el acuerdo y a "los traidores que votarán a favor".

La protesta estuvo marcada por el intento de varios centenares de manifestantes -según el Gobierno militantes del partido neonazi Amanecer Dorado- de irrumpir en el Parlamento y los enfrentamientos con la Policía, que se saldaron con más de 30 heridos.

A pesar de las nubes que cubren el debate, se espera que la ratificación salga adelante con los votos del partido izquierdista de Tsipras, Syriza, de tres diputados de To Potami y de varios independientes excluidos de sus partidos precisamente por su apoyo al acuerdo y al Gobierno.

El acuerdo de Prespa, que lleva el nombre del lago fronterizo a cuyas orillas se firmó, estipula que el nombre definitivo de ARYM, República de Macedonia del Norte, deberá ser utilizado tanto dentro como fuera del país ("erga omnes").

La nacionalidad de sus ciudadanos será "macedonia" y el idioma oficial "macedonio".

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