AP

En medio de un creciente caos, el presidente Donald Trump ordenó el retiro de todos los soldados estadounidenses del norte de Siria para evitar un conflicto sangriento entre Turquía y los combatientes kurdos, respaldados por Estados Unidos, que “empeora cada hora”, informó el secretario de Defensa Mark Esper el domingo.

La decisión da indicios de que es probable que se retiren los aproximadamente 1.000 soldados estadounidenses en Siria que han colaborado con los kurdos en la lucha contra el grupo Estado Islámico en el noreste del país, aunque Esper no mencionó si los soldados estadounidenses abandonarán el país.

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El Pentágono ya había retirado a unos 30 soldados de la zona del ataque turco en la frontera. Al aumentar la violencia, así como la expansión de la invasión de Turquía y la posibilidad de un conflicto más confuso, todas las fuerzas estadounidenses en la frontera abandonarán la región.

“Tenemos fuerzas estadounidenses probablemente atrapadas entre dos ejércitos enemigos en avance y es una situación insostenible”, comentó Esper.

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El jefe del Pentágono, que habló en dos entrevistas televisivas, no señaló si los aproximadamente 1.000 soldados estadounidenses en Siria saldrán del país por completo. No dijo a dónde irían. El único otro lugar donde Estados Unidos tiene presencia en Siria es en la base militar de Tanf, cerca de la frontera oriental de Siria con Jordania.

Estados Unidos y soldados de la coalición en ese sitio no están involucrados en la misión de los kurdos, así que parece poco probable que los 1.000 soldados que van a ser transferidos del norte sean enviados a Tanf.

El equipo de seguridad nacional de Trump planeaba reunirse el domingo para evaluar la situación, comentó Esper, mientras funcionarios estadounidenses siguen exhortando al presidente turco Tayyip Erdogan para que detenga y revierta su invasión.

Cuando le preguntaron si pensaba que Turquía, un aliado de la OTAN, atacaría deliberadamente a soldados estadounidenses en Siria, Esper respondió: “No sé si ellos lo harían o no”.

Esper citó un incidente ocurrido el viernes en el que un pequeño número de soldados estadounidenses fue blanco de fuego de artillería en un puesto de observación en el norte. Puntualizó que eso era un ejemplo de un “ataque indiscriminado” hacia los estadounidenses, agregando que no quedó claro si fue un accidente.

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