Las autoridades sanitarias de China reportaron que unas 139 nuevas víctimas fatales se registraron en la provincia de Hubei por la epidemia de COVID-19, y de esa forma el total de muertos llega a los 1.524.
Según los datos oficiales, por lo menos 1.519 personas ya fallecieron en China a causa de la epidemia identificada en diciembre pasado en la capital provincial, la ciudad de Wuhan, y se convirtió en una crisis sanitaria de alcance nacional.
Más de 60.000 personas ya fueron contaminadas, siendo que la mayoría de los casos se concentra en la provincia de Hubei, en el centro del país.
La escala de la epidemia se magnificó súbitamente esta semana después que las autoridades médicas chinas decidieron adoptar un nuevo criterio en el conteo de casos, incluyendo pacientes solamente con "diagnóstico clínico".
Con la enorme cantidad de complejos exámenes de laboratorio aún en espera, los especialistas percibieron que era necesario agilizar el proceso para permitir que más personas puedan comenzar a recibir tratamiento, y por ello incluyeron pacientes diagnosticados con una simple radiografía de pulmón.
La medida permitió ofrecer ayuda médica de inmediato a personas con síntomas de la enfermedad, pero hizo que el número de casos se disparara. El jueves, por ejemplo, la estadística sumó nada menos que 15.000 pacientes a la lista de personas contaminadas.
Hasta el momento, 1.716 médicos y enfermeros también fueron contaminados, y seis de ellos perecieron, informaron las autoridades.
El viernes, sin embargo, las autoridades chinas realizaron una revisión a la baja tanto en el número de muertos como de pacientes contaminados, al verificar que muchos casos habían sido contados más de una vez.



