El cardenal George Pell

AP

El cardenal George Pell celebró el fallo del máximo tribunal de Australia que el martes anuló sus condenas por abuso sexual de menores y dijo que este juicio no había sido un referéndum sobre la gestión que hace la Iglesia de estos casos.

Exministro de Finanzas del papa Francisco, Pell había sido el cargo eclesiástico de más alto rango declarado culpable por abusar sexualmente de menores y pasó 13 meses en cárceles de alta seguridad antes de que los siete jueces del Tribunal Supremo desestimaron por unanimidad sus condenas.

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“Siempre he mantenido mi inocencia mientras sufría una grave injusticia”, dijo el prelado en su primer comunicado público desde su condena en diciembre de 2018. Hizo públicas las declaraciones antes de salir de la prisión de Barwon, a las afueras de Melbourne, y pasar junto a los reporteros que lo esperaban.

El Tribunal Supremo halló dudas razonables en torno al testimonio del testigo, que ahora es un padre de familia de unos 30 años, de que Pell abusó de él y de otro niño de 13 años del coro de la Catedral de St. Patrick, en Melbourne, a finales de la década de 1990.

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“Mi juicio no fue un referéndum sobre la Iglesia católica, ni un referéndum sobre cómo las autoridades eclesiásticas de Australia trataron el delito de la pedofilia en la Iglesia”, dijo Pell.

“La cuestión era si yo había cometido esos horribles delitos, y no lo hice”, agregó.

Un juez y abogados habían instado a dos jurados en 2018 a juzgar a Pell por las pruebas y no por su posición de alto nivel en la reacción de la Iglesia a los casos de abusos cometidos por clérigos en Australia.

El primer juicio en el estado de Victoria terminó con el jurado en punto muerto, y el segundo en condena por todos los cargos por unanimidad.

La Red de Sobrevivientes de los Abusados por los Sacerdotes, un grupo de apoyo a las víctimas de curas, dijo en un comunicado que estaban “consternados y desconsolados” por el fallo.

Pell estaba cumpliendo una sentencia de seis años en la cárcel de Barwon por agredir sexualmente a dos niños en diciembre de 1996 cuando era el arzobispo de la segunda ciudad de Australia.

El prelado también fue declarado culpable de agredir sexualmente a uno de los niños al apretar sus genitales hasta causarle dolor luego de una misa a principios de 1997.

Pell era considerado el tercer funcionario de mayor rango en el Vaticano cuando regresó de manera voluntaria a Melbourne en julio de 2017 decidido a limpiar su nombre de decenas de acusaciones de abuso sexual infantil con décadas de antigüedad.

Todos los cargos fueron retirados por los fiscales o desestimados por los tribunales en vistas preliminares durante varios años, a excepción de las relacionadas con la catedral.

Los abogados del padre del segundo niño de la catedral, que falleció, dijo que el fallo le generó una “absoluta incredulidad”.

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