La Fiscalía de Colombia anunció este lunes que investigará el presunto seguimiento a un exsecretario privado del presidente Iván Duque por parte de inteligencia militar, ante el "grave riesgo" que representa esta denuncia para "la seguridad nacional".
"Este evento se investigará hasta las últimas consecuencias", dijo el jefe del organismo, Francisco Barbosa, tras el escándalo que desató una publicación de la revista Semana acerca de labores de inteligencia contra 130 periodistas, políticos, abogados y defensores de derechos humanos.
Entre las personas que fueron "perfiladas" irregularmente por agentes de inteligencia están el exsecretario general de la presidencia Jorge Mario Eastman y un asesor del alto consejero de paz, ambos cercanos a Duque.
Barbosa informó igualmente que llamará a interrogatorio al general en retiro Nicacio Martínez, quien hasta diciembre se desempeñó como comandante del ejército.
El oficial, que dejó el mando alegando motivos familiares y en medio de homenajes del presidente, quedó en la mira de la justicia por su presunta relación con una trama de espionaje ilegal que comenzó a develarse en enero y que sumó un nuevo episodio con lo difundido por Semana el viernes.
Según Barbosa, la fiscalía está indagando una "violación ilícita de comunicaciones y utilización ilícita de equipos transmisores o receptores, entre otros delitos".
De acuerdo con uniformados que hablaron con Semana bajo reserva, inteligencia militar llevaba carpetas con información de los "blancos" de los seguimientos, sin que de momento se sepa quién ordenó esas actividades y con qué fines.
"Haber realizado perfilamientos contra personas cercanas al presidente de la República (...) denota un grave riesgo contra la institucionalidad, la seguridad nacional y el estado de derecho en Colombia", subrayó el fiscal general.
De su parte, el general Martínez defendió su inocencia y lamentó que este escándalo haya llevado al mandatario a desistir de su nombramiento como representante ante la OTAN, la alianza militar de la que Colombia es socio global.
"Yo no di ninguna orden en contra de ningún periodista, de ningún magistrado, político o contra el gobierno", declaró Martínez al diario El Tiempo.
El escándalo que envuelve al ejército ya descabezó a doce oficiales, incluido un general, que fueron separados del servicio por orden del presidente.
Su salida fue anunciada el viernes por el gobierno poco antes de que comenzara a circular la investigación periodística sobre los seguimientos a las 130 personas, incluidos periodistas estadounidenses.




