Grecia Internacionales -  17 de mayo 2020 - 13:40hs

Las iglesias reabren en Grecia con distanciamiento pero comulgando de cuchara

Atenas, 17 may (EFE).- Las iglesias reabrieron este domingo sus puertas en Grecia tras más de seis semanas clausuradas por el coronavirus y las misas se celebraron incluso al aire libre para posibilitar a los fieles mantener la distancia de seguridad recomendada. ,A pesar de que los feligreses y sacerdotes cumplieron estrictamente las reglas del distanciamiento durante la liturgia, en el momento de la eucaristía todo volvió a ser como siempre y el cura impartió la comunión utilizando la misma cu

Las iglesias reabrieron este domingo sus puertas en Grecia tras más de seis semanas clausuradas por el coronavirus y las misas se celebraron incluso al aire libre para posibilitar a los fieles mantener la distancia de seguridad recomendada.

A pesar de que los feligreses y sacerdotes cumplieron estrictamente las reglas del distanciamiento durante la liturgia, en el momento de la eucaristía todo volvió a ser como siempre y el cura impartió la comunión utilizando la misma cucharita para todos, sin lavarla ni desinfectarla entre medias.

En la Iglesia ortodoxa griega la eucaristía -vino dulce y migas de pan- se recibe en una cucharita de plata bendecida, compartida por las decenas o centenares de personas que acuden a cada misa.

Muchos fieles hicieron fila salvando la distancia de un metro y medio antes de poder tomar asiento en el interior o el patio exterior de las iglesias.

Antes de sentarse muchas personas se desinfectaron las manos en los dispensadores de gel colocados en distintos puntos del recinto.

Las misas fueron retransmitidas por altavoces a los exteriores de los templos y en muchas iglesias había sacerdotes tanto dentro como fuera para impartir la eucaristía.

Las iglesias permanecieron cerradas durante casi dos meses, incluida la Pascua ortodoxa, por orden del Gobierno del conservador Kyriakos Mitsotakis, y en contra de los deseos de buena parte del obispado.

Algunos religiosos llegaron a poner en duda que algo tan sagrado como la comunión pudiera ser fuente de contagio de un virus.

Entre los clérigos más reacios figuraba el obispo Ambrosio de Kalávrita, retirado desde hace unos meses, quien hoy aprovechó la reapertura de las iglesias para excomulgar "motu proprio" al primer ministro, a la ministra de Educación y al viceministro de Protección Ciudadana, por lo que a su juicio es una blasfemia: considerar que la sangre de Cristo podría ser fuente de contagio.

Horas después, el Santo Sínodo (conferencia episcopal) de la iglesia ortodoxa emitió un comunicado advirtiendo de que solo este cuerpo puede excomulgar a alguien.

Ambrosio es uno de los representantes de la iglesia ortodoxa mas reaccionarios. En distintas ocasiones ha pronunciado discursos incendiarios contra gais y lesbianas e incluso animaba a "escupir" a las personas LGTB por ser "monstruos" que están "mental y espiritualmente enfermos".

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