Irán Internacionales -  21 de febrero 2021 - 12:51hs

Irán afirma que hubo "discusiones fructíferas" con jefe del OIEA de visita en Teherán

Irán dijo este domingo que mantuvo "discusiones fructíferas" con el jefe del Organismo internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, de visita en Teherán en el día de expiración de un plazo establecido por los iraníes para el levantamiento de las sanciones estadounidenses .

Grossi llegó el sábado por la noche a la capital iraní y este domingo inició sus discusiones sobre la cuestión nuclear con el presidente de la Organización Iraní de Energía Atómica (OIEA), Ali Akbar Salehi. Grossi brindará una conferencia de prensa por la noche al regresar a Viena, sede del OIEA.

A la espera de sus declaraciones, el embajador de Teherán ante esta agencia nuclear de la ONU, Kazem Gharibabadi, dijo que "Irán y el OIEA han mantenido discusiones fructíferas basadas en el respeto mutuo".

El "resultado" de las reuniones será divulgado "durante la tarde", afirmó Gharibabadi en Twitter.

La visita coincide con el plazo fijado para el 21 de febrero por el Parlamento iraní para restringir ciertas inspecciones del OIEA a instalaciones no nucleares, incluyendo sitios militares sospechosos en Irán, en el caso de que Estados Unidos no levante sus sanciones impuestas en 2018.

La aplicación de esta ley comenzaría el martes, según Salehi, a pesar de que Irán subrayó estos últimos días que no dejaría de colaborar con el OIEA y que no expulsaría a sus inspectores.

Las inspecciones son parte del acuerdo firmado en 2015 por Irán y el llamado grupo 5+1 (Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido, Rusia y China) para limitar el alcance del programa nuclear iraní.

Desde que el gobierno del expresidente Donald Trump decidiera abandonar ese pacto en 2018 y restablecer sanciones económicas contra Irán, Teherán ha ido dejando de cumplir los compromisos que había aceptado en 2015.

"En mi opinión, las inspecciones del OIEA serán reducidas en un 20 a 30% tras la aplicación de la ley", declaró el sábado por la noche el viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Abas Araghchi, en una entrevista televisada. "Esto no significa una retirada del acuerdo" de 2015, agregó.

Tras la política de "presión máxima" de Donald Trump, Irán abandonó de manera progresiva a partir de 2019 muchos límites que había aceptado imponer a su programa nuclear en virtud del acuerdo con las potencias mundiales..

Irán no deja de insistir en que volverá a sus compromisos si la nueva administración estadounidense de Joe Biden levanta las sanciones, pero ésta reclama a Teherán que regrese a sus obligaciones, con lo cual la situación parece bloqueada.

El jueves, Estados Unidos aceptó la invitación de los europeos a participar en discusiones para relanzar el acuerdo de 2015. Pero al día siguiente, Biden instó a las potencias europeas a trabajar de manera concertada con Washington para responder a las "actividades desestabilizadoras" de Irán en Oriente Medio.

En este contexto diplomático complejo, ya que Irán y Estados Unidos no tienen relaciones diplomáticas desde 1980, Araghchi indicó que su país examinaba la propuesta de la Unión Europea para una "reunión informal".

"Decidiremos tras consultas", dijo, agregando que Irán hablaría "con amigos y aliados como China y Rusia".

La visita de Grossi tuvo una acogida dispar en la prensa iraní.

El diario ultraconservador Kayhan saludó la ley del parlamento que "trajo" a Grossi a Irán. Esta "estrategia" mostró al campo adversario que "la ruptura del contrato es costosa", escribió el diario en su portada, denunciando la "estafa occidental".

En cambio, el periódico reformador Sharq dijo dudar de la eficacia del voto de esta ley ya que Washington "no ha manifestado ninguna voluntad del volver al acuerdo" bajo las condiciones iraníes.

"No hay ninguna perspectiva de apertura hasta el momento", subrayó el diario, estimando que "los próximos días son críticos para Irán" y los otros países que forman parte del acuerdo nuclear.

Joe Biden era vicepresidente de Barack Obama cuando se firmó el acuerdo en 2015. Irán siempre ha negado estar buscando dotarse del arma atómica y el acuerdo prevé un levantamiento parcial de las sanciones internacionales a cambio de que Teherán garantice el fin pacífico de su programa nuclear.