La presidenta de Taiwán advirtió el lunes a China que la isla nunca va a renunciar a su modo de vida democrático ni a sus libertades, en un discurso por la fiesta del Día Nacional.
"No podemos ignorar en absoluto el desafío que esas expansiones militares suponen para el orden mundial libre y democrático. Esos acontecimientos están inextricablemente relacionados con Taiwán", sostuvo.
Los 23 millones de habitantes de la isla viven bajo la constante amenaza de una invasión china, y la guerra rusa en Ucrania avivó los temores de que Pekín pueda intentar algo similar con Taiwán.
Tsai insistió en que Taiwán no desea convertirse en parte de China.
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"El consenso más amplio entre el pueblo taiwanés y nuestros varios partidos políticos es que debemos defender nuestra soberanía nacional y nuestro modo de vida libre y democrático", insistió.
"En este punto, no hay margen para ceder", afirmó.
Taiwán y China quedaron separados tras el final de la guerra civil china en 1949.
"Durante los últimos 73 años, el pueblo de Taiwán ha vivido y se ha desarrollado junto en esta tierra y ha forjado un sentido propio de la identidad y la pertenencia", afirmó Tsai.
El presidente de China, Xi Jinping, ha aumentado la presión diplomática, económica y militar contra Taiwán en los últimos años y es un aliado clave del presidente ruso, Vladimir Putin.
Xi, que es el líder chino más autoritario en una generación, está a punto de asegurarse un tercer mandato este mes y ha hecho de la toma de Taiwán un pilar fundamental de su plan de "rejuvenecimiento nacional".
FUENTE: AFP




