Charlotte Golunski, de 35 años, era una de las 22 personas que viajaban a bordo del yate "Bayesian" del magnate tecnológico británico Myke Lynch junto a su marido James Emsilie, también de 35 años y su hija Sophia, de un año, cuando este se hundió el pasado lunes frente a las costas de Sicilia tras ser sorprendido por una violenta tormenta.
Conmocionada por todo lo sucedido, Charlotte ha relatado el infierno que vivió a bordo de la embarcación y como por unos minutos pensó que ni ella ni su bebé sobrevivirían.
Una madre que se aferró a la vida
"La mantuve a flote con todas mis fuerzas, con los brazos estirados hacia arriba para evitar que se ahogara", dijo Golunski al periódico italiano La República. "Estaba todo oscuro. En el agua no podía mantener los ojos abiertos. Grité pidiendo ayuda, pero lo único que podía oír a mi alrededor eran los gritos de los demás", continúo relatando.
"Durante dos segundos perdí a la bebé en el mar, luego inmediatamente la volví a abrazar en la furia de las olas. La abracé fuerte, fuerte contra mí, mientras el mar estaba embravecido. Muchos gritaban. Afortunadamente, el bote salvavidas se infló y 11 de nosotros logramos subir a él".
Según las declaraciones de esta madre británica, quien se ha convertido ya en toda una heroína, todo pasó en cuestión de minutos y que tanto ella y su hija lograron salvarse porque lograron salir a la cubierta cuando el yate se terminó de hundir. Charlotte ha declarado que fueron los truenos y las fuertes olas que agitaban con violencia el yate las que le despertaron y que sintió que era "el fin del mundo” antes de ser arrojada al mar. “Fue terrible, en pocos minutos el barco fue golpeado por un torbellino y un viento muy fuerte. Ni siquiera tuvimos tiempo de entender lo que estaba pasando, el barco se hundió y nos encontramos todos en el mar”.
Lo más impactante y sorprendente fue que la niña resultó completamente ilesa.




