No es raro que un perro se muerda o lama las patas, pero si lo hace de manera continua y con excesiva insistencia, entonces existe un problema.
A menudo, no hay razón para asustarse y estas conductas son completamente normales, temporales y circunstanciales, pero sí es posible que, a veces, sean el antecedente de otros problemas. De este modo, voy a listar los problemas más comunes.
Las causas habituales (problemas fisiológicos)
Dolores y molestias
Acostúmbrate a revisar las patas y las almohadillas de tu perro ante un comportamiento inesperado. Las piedras, uñas rotas, restos de plantas o similares, pueden molestarle al caminar y, rascándose o mordiéndose, estará intentando deshacerse de ellas; también puedes manipular la articulación de tu mascota con cuidado para asegurarte de que no hay lesiones en huesos o músculos.
Humedad y piel seca
Las dos caras de la moneda: humedad excesiva y piel seca pueden llevar a tu perro a rascarse las patas. Tras un baño, vigila que las almohadillas, dedos y uñas queden secas para evitar que proliferen microorganismos.
Por el contrario, los perros con dermatitis pueden pasarlo bastante mal en épocas de frío.
Alergias y parásitos
Muchas veces, los animales reaccionan al picor de nariz u orejas mordiendo o lamiendo sus extremidades. Este comportamiento puede agravarse hacia infecciones bacterianas debido al rascado.



