Autoridades de Panamá y Costa Rica desarrollaron este martes el operativo Firmeza, para desarticular una estructura criminal dedicada al delito contra la humanidad, en la modalidad de tráfico ilícito de migrantes.
De acuerdo con la investigación, estas personas cobraban alrededor de 3 mil dólares a cada uno de los migrantes, para que ingresaran al país sin visado correspondiente.
Durante el operativo han decomisado equipos tecnológicos, tarjetas de crédito y comprobantes bancarios. Además, fueron incautados 4 autos que supuestamente eran utilizados para la movilización de los migrantes.




