Un custodio penitenciario fue condenado a 20 años de prisión por trasladar un kilo de marihuana y botellas de licor a la cárcel de Colón, Nueva Esperanza.
Anteriormente se ha intentado ingresar sustancias ilícitas a las celdas a través de pechugas de pollo preparadas, galletas, gatos, perros, drones, molde de pan, y hasta entre las partes íntimas.
Cada vez que hacen requisas, se decomisan teléfonos celulares, armas blancas, pistolas, baterías, cargadores, drogas, televisiones, municiones, tijeras, licor, refrigeradoras, consolas de videojuego, entre otros.
Las autoridades piden evitar ingresar artículos irregulares y prohibidos a centros carcelarios para salvaguardar la vida de la población penitenciaria.




