En las últimas semanas la policía ha capturado a homicidas, traficantes de droga, ladrones y hasta violadores, quienes han tenido algo en común: la utilización de vehículos tipo taxi para cometer sus fechorías. Los pasajeros son los más vulnerables a la hora de distinguir entre un taxista y un maleante, lo que representa un peligro latente para la seguridad de los panameños.