Un grupo de balseros cubanos asilados en Panamá iniciaban el lunes una huelga de hambre por considerar que han sido engañados por el gobierno de Ricardo Martinelli, al que exigen que les conceda la nacionalidad panameña o los saque del país porque viven "como perros".
"Queremos la nacionalidad panameña, que fue lo que nos prometieron a nosotros y si no vamos a pedir a gritos que nos saquen de Panamá", manifestó a la AFP, Edelis Savón, un integrante del grupo.
"El asilo fue todo una mentira, venimos como asilados y aquí estamos como perros en la calle sin privilegios ni nada", agregó Savón.
La mañana de este lunes, siete cubanos se instalaron en un pequeño jardín en la Plaza Bolívar, frente al Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, en el barrio capitalino de San Felipe, equipados con catres para dormir y portando pancartas alusivas a su situación.
Iniciamos "la huelga de hambre reclamando nuestros derechos como asilados políticos en este país al que nos trajeron engañados", aseguró a la AFP Eulises Benítez, uno de los siete cubanos que comenzaron la protesta.
El grupo está formado por cinco cubanos de los nueve que llegaron asilados a Panamá el 5 de septiembre pasado, tras haber sido detenidos en Bahamas, país en el que aseguran haber sufrido maltratos.
De los cinco que quedan dos lograron traer posteriormente a sus esposas, quienes ahora también son asiladas y protestan junto a sus compañeros por lo que entienden como una violación a sus derechos.
Los denunciantes aseguran que cuando se les concedió el asilo el gobierno panameño les prometió que iban a tener documentos legales con los que podrían encontrar un trabajo, tener una casa y traer a sus familias.
Sin embargo, aseguran que son rechazados por los empresarios por ser extranjeros y que los documentos que ellos tienen no les permiten encontrar empleo, adquirir una vivienda o sacar de los bancos el dinero que sus familias les envían desde Estados Unidos.
"Aquí no hay maltrato pero la guerra sicológica sigue y estamos metidos en un laberinto sin salida", dijo a la AFP Yudián Chala, otro de los huelguistas.
De los nueve que llegaron a Panamá, cuatro ya se fueron vía terrestre con destino a Estados Unidos.
"No aguantaron esto y prefirieron irse", aseguró Chala, según el cual por venir a Panamá el grupo perdió la oportunidad de irse a Suecia y Holanda, países que -aseguran- también les concedieron asilo.