PANAMÁ Nacionales -  19 de junio de 2015 - 11:45

“Mi persona no es de la calaña de este señor”, Barría sobre Guardia

Aurelio Barría, exdirector del Fondo de Emergencia Social (FES), catalogó este viernes como "irresponsable" las declaraciones dadas por Rafael Guardia, exdirector del Programa de Ayuda Nacional (PAN), respecto a que desde la creación del FES, posteriormente el FIS, hasta llegar al PAN, ha habido traslados de partidas.

"Quiero recordarle que ni el presidente Endara era Martinelli, ni el profesor Carles ex contralor de la República era la señora Gioconda, ni mi persona es de la estirpe y la calaña de este señor que ha venido aquí a embarrar el nombre de lo que fue el Fondo de Emergencia", enfatizó asegurando, que durante la administración del FES no hubo traslados de partidas y que ningún funcionario tenía el manejo de la chequera.

Señaló que a través del tiempo hubo un deterioro de esta entidad hasta que se convirtió en el actual PAN, "usaron el PAN porque era una vehículo ágil, efectivo y rápido en los buenos tiempos, y que a pesar de que había control previo durante la administración del presidente Endara, ellos lo desvirtuaron eliminándolo, entonces le pasaban las partidas y la partidas se las entregaban directamente al diputado o al funcionario".

Añadió que durante todas las administraciones, el presidente de la República siempre ha sido, mediante una junta directiva y un director ejecutivo, el que disponía sobre lo que se tenía que aprobar o lo que se tenía que ejecutar, "ha habido una responsabilidad directa entre el director ejecutivo y le presidente de la República en cualquiera de las épocas, por lo tanto Rafael Guardia es tan responsable, como su junta directiva, y el presidente de la República el último y directo responsable del uso o mal uso de los fondos, que se hizo en esa institución", enfatizó.

Explicó que el FES se creó con el objetivo de mitigar la pobreza extrema en una época en la que había mucho desempleo y necesidad, debido a la invasión y a la dictadura militar que vivió el país, el mismo contaba con un presupuesto de 25 millones de dólares, mediante el cual junto a las comunidades y sociedad civil se identificaban los proyectos, se evaluaban técnicamente y se proveían los fondos para su ejecución, bajo supervisión y controles necesarios.