A partir de este viernes las instalaciones del antiguo Colegio Javier ubicadas en el Casco Antiguo, se incorporan a las oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La incorporación se hizo mediante el acto de inauguración de las obras de restauración del antiguo Colegio, realizado la mañana de hoy, cuyo monto de inversión fue de 7 millones de balboas.
El inaugurado edificio, que aumenta el atractivo turístico del Casco Antiguo, alberga en la planta baja una Exhibición Permanente de “Los jesuitas en Panamá, en todo amar y servir”, que recapitula la historia de la Compañía de Jesús, que en el año 1940 construyeron el edificio; asimismo cuenta con un anfiteatro y las aulas de capacitación de la Academia Diplomática, dotadas con equipos de última tecnología para el programa de formación continua para funcionarios de la Cancillería, el servicio exterior y otras instituciones gubernamentales.
Además la instalación rinde un homenaje a insignes diplomáticos panameños como Ricardo J. Alfaro, Padre Fernando Guardia Jaén, Francisco Arias Paredes y Julio E. Linares, al nombrar los salones más emblemáticos con sus nombres.
El acto contó con la participación del presidente Juan Carlos Varela Rodríguez; la Vicepresidenta y Canciller Isabel de Saint Malo de Alvarado; y la Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la embajadora Patricia Espinoza.
El mandatario manifestó que “estas oficinas que inauguramos hoy no son solo un espacio nuevo, amplio y arquitectónicamente hermoso en el que se podrán realizar actividades y eventos en el ámbito regional e internacional o como escenario de intercambio político, diplomático y cultural. Con este edificio se destaca la vocación especial de diálogo y convergencia, que por su posición geográfica ha tenido nuestro país a lo largo de muchos años”.
Agregó que a partir de hoy el edificio pasa a ser un lugar de encuentros donde “nuestra Canciller ha llevado adelante esa visión de Estado de abrir las puertas a todos los hombres y mujeres, sobre todo jóvenes que quieran cruzar a la vida pública de servir a Panamá, sin ningún tipo de criterio político, sino con un criterio de Estado de poner sus capacidades al servicio de los demás”.
En tanto Saint Malo manifestó que “no inauguramos una obra de concreto, sino un espacio virtuoso de pensamiento que contribuye con nuestro objetivo de convertirnos en una cancillería innovadora, a la vanguardia en la agenda global de desarrollo”.
FUENTE: Nimay González




