Salen de los barrios más humildes y populares del país donde reciben sus primeras enseñanzas para jugar al fútbol, luego siguen avanzando. Algunos corren con mejor suerte y son contratados a nivel internacional, ellos son las luminarias del fútbol panameño. Sin embargo, el asesinato de una veintena de jugadores en las dos últimas décadas, preocupa a los dirigentes.
FUENTE: José Cortés Ovalle