A solo días para que culmine el año, la Asamblea Nacional abrirá el debate para el rechazo o aprobación de las designaciones de dos magistradas principales y dos suplentes para la Corte Suprema Justicia, se trata de una votación crucial que para el jurista y exmagistrado Edgardo Molino Mola no debe volver a repetirse durante unas sesiones extraordinarias.
El exmagistrado explicó hoy en el programa Cara a Cara que es el momento para exigir cambios o reformas al método para designar a los magistrados. Entre estos propone que sean seleccionados en los primeros 10 días, de la segunda legislatura en la que toque al Presidente designarlos.
Sin embargo, este no es el único cambio que aseguró urge para la administración de justicia.
Molina Mola dijo que en las propuestas para hacer las reformas constitucionales se establece que la ratificación en la Asamblea se logre con dos tercios de los votos de los diputados; además de la evaluación por una comisión conformada por todos los sectores de la sociedad quienes enviarían una terna al mandatario de turno.
"Nosotros no podemos dejar prácticamente que, el puesto de magistrado sea un puesto de libre nombramiento y remoción", manifestó sobre la metodología que existe en la actualidad que da la potestad al Presidente de elegir.
Al exmagistrado no le sorprende el denominado "matraqueo" que surge para fin de año, porque esta ha sido una experiencia vivida en las últimas administraciones y la cual expresa no debe seguir. "Todos los presidentes han hecho eso, si ponemos dos tercios (de votos), ningún Ejecutivo va a tener tanta plata para comprar diputados", dijo admitiendo que es un compromiso que por el momento ningún Gobierno ha asumido.
El jurista agregó que desde el punto legal, las designaciones de Zuleyka Moore y Ana Lucrecia Tovar de Zarak cumplen los requisitos vigentes, sin embargo entre las propuestas para cambiar la metodología de selección de magistrados también destacó que los aspirantes deben poseer al menos 15 años experiencia en la rama en la que serán designados, 45 años de edad y que no tengan afinidad o grado de consanguinidad con los miembros del Consejo de Gabinete.
FUENTE: Irma Rodríguez Reyes




