La periodista ecuatoriana Ligia Arreaga, fue puesta en libertad la tarde de este jueves, tras haber permanecido detenida por más de 24 horas, por supuestamente alterar el orden público y agredir a una jueza de paz de Barú, provincia de Chiriquí.
A su salida del cuartel policial de Puerto Armuelles, Arregaga manifestó su agradecimiento por las muestras de apoyo de todas las personas ante su detención, y aclaró que en ningún momento cometió alguna falta contra la juez de paz.
“Yo no he cometido ninguna falta para que la señora juez Ulzana Valdés haya ordenado mi detención, ha sido algo absolutamente injusto, muy arbitrario, una señora muy violenta, muy agresiva, tengo que revisar mi filmadora porque se me abalanzó, me golpeo mi filmadora y trató de arrancarmela, es una señora muy violenta e irrespetuosa del trabajo de los periodistas”, declaró Arreaga.
Añadió que con esta acción se ha atentado contra el trabajo periodístico y explicó que Valdés “intuye o no sé quién le habrá soplado que yo vengo a hacer reportajes acá, poniendo en evidencia lo que está ocurriendo en este sector, entonces ha ordenado mi detención para que yo no pueda hacer mi trabajo, pero es lo que a nosotros no hace poner más poder y más coraje para hacer nuestro trabajo”.
Ante esta acción los gremios periodísticos han solicitado a la justicia la destitución de juez de paz y han anunciado la presentación de demandas penales.
FUENTE: Nimay González