En la última protesta 46 personas fueron detenidas

Teiga Castrellón

El sociólogo y profesor universitario, Alonso Ramos, expresó ante los micrófonos de RPC Radio que hay una peculiar situación con los manifestantes de las útltimas protestas, y es que estos son jóvenes bien educados y rebasados por las decisiones de los políticos.

"El común denominador es gente joven, menor de 35 años, gente muy educada, gente con muchos grados, de hecho esta es la generación más educada de la historia latinoamericana, sin embargo tienen mucha similitud. Son gente muy educada que está teniendo una vida precaria, gente joven que a pesar de tener títulos de licenciaturas, maestrías no consiguen trabajo o cuando consiguen trabajo son trabajos precarios de mala calidad, mal pagados, mal remunerados, son gente que sen rebasados por los precios de las viviendas y abiertamente lo dicen, no tenemos opción de acceder a viviendas dignas", manifestó Ramos.

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Este docente señaló que ha estado asistiendo a los jóvenes arrestados en las protestas, junto con el decano de la Facultad de Humanidades, hasta la 5:00 a.m.

Ramos señaló que esta corriente de jóvenes manifestantes se está viendo en Chile, Ecuador y en Panamá.

Por otro lado, el docente indicó que no cree que las protestas vayan a parar hasta que las reformas constitucionales se saquen de la Asamblea, pues muchos desean que se reforme de manera integral la Constitución y con mucha participación ciudadana.

El sociólogo expresó que los jóvenes no se sienten representados por los órganos del Estado.

"Estos jóvenes sienten que esas decisiones no lo representan. Esas decisiones que toman los diputados y los magistrados no los representan", señaló Ramos.

Finalmente el sociólogo considera que "el manifestante actual ha cambiado su manera de protestar, pues según su parecer ha perdido el miedo, ya no protestan de lunes a jueves, es un actor político que madura rápidamente y hay mucha gente de clase media participando".

El docente envió un mensaje a los políticos señalando que aún se está a tiempo de tender un puente y de dar el primer paso para discutir de manera más consensuada las reformas.

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