La Policía Nacional (PN) informó que desde la mañana de este viernes se desplazarán a la comunidad Alto Terrón en la Comarca Ngäbe Buglé y evaluarán establecer un puesto de control en la zona, luego que siete indígenas fueran asesinados por una secta religiosa, entre ellos menores de edad y una mujer embarazada.
De acuerdo con el director encargado de la PN, Alexis Muñoz, se enviarán a siete unidades de las fuerzas especiales y otros de la Policía de Veraguas, quienes pernoctarán en el centro educativo de la comunidad, para salvaguardar la vida de los más de 300 moradores.
Muñoz detalló que el grupo religioso era dirigido por una familia de la comunidad. "Ellos evangelizaban sin problemas, sin embargo perdieron el norte cuando uno de los victimarios, hijo del pastor a quien se le atribuyen los asesinatos, se había ido del sector y regresó con la propuesta de estas prácticas", explicó.
El temor de la comunidad aumenta al ver como trasladaban envueltos en hamacas los cuerpos de la nuera y nietos del pastor, quienes fueron asesinados presuntamente por "no querer convertirse".
Cuando las autoridades policiales llegaron al lugar, los moradores estaban atemorizados y fueron ellos quienes detallaron a la PN que había muertos que estaban siendo enterrados en una fosa ubicada a dos kilómetros de la estructura que era utilizada como iglesia.
Se conoció que el líder de la secta, tiene aproximadamente 60 años de edad y estaba en medio de rituales cuando llegó la PN.